25 abr 2011

Las lluvias dificultan retorno de los colombianos tras feriado de Semana Santa

Bogotá — Los colombianos retornaban este domingo a sus hogares tras el prolongado feriado de Semana Santa en medio de difíciles condiciones por las fuertes lluvias que azotan al país, que mantienen cortadas 16 carreteras por derrumbes y otras más con paso restringido.

En lo que va de abril las lluvias han provocado la muerte de 67 personas, la desaparición de 8 y 98.516 damnificados, aunque este fin de semana no se registraron víctimas fatales en las carreteras.

En lo que va del año los muertos ascienden a 88, los desaparecidos a 12 y los afectados a 161.948, según la Dirección de Gestión de Riesgos del Ministerio del Interior y Justicia.

Ante las torrenciales precipitaciones que afectan a 1.018 de los 1.103 municipios en 28 departamentos de un total de 32, el general Rodolfo Palomino, director de la Policía de Carreteras, pidió a los colombianos adelantar el regreso a sus ciudades para reducir la congestión en las carreteras el domingo.

"Paciencia" y "prudencia", fue la exhortación que Palomino hizo a los conductores a través de los medios de comunicación para evitar accidentes y soportar la congestión por el cierre y restricción en las carreteras.

Un total de 16 carreteras nacionales están cortadas debido a grandes derrumbes de piedra y tierra sobre las vías, y en algunos casos por el desplome de la vía, según el reporte de carreteras de la Policía.

Una de las principales vías que se encuentra cortada es la que conduce de la turística población de Girardot a Bogotá, que es la ruta habitual de regreso a la capital colombiana de miles de turistas que salieron con ocasión del largo asueto por los feriados de jueves y viernes de Semana Santa.

En la vía que va de Pamplona a la ciudad de Cúcuta, fronteriza con Venezuela, numerosos vehículos se encontraban bloqueados desde el sábado, lo que obligó a la Policía a entregar asistencia a las personas con helicópteros, dijo a radio Caracol el coronel Carlos Villadiego, comandante de la Policía de esa región del país.

Pese a las difíciles condiciones de las vías, hasta el mediodía del domingo no se habían reportado accidentes fatales en la 'operación retorno' que comenzó el sábado, indicó el general Palomino.

"Debo destacar ese buen comportamiento, esa comprensión que ha habido frente a la difícil situación que estamos viviendo", dijo a la radio RCN.

El general advirtió que la habilitación de las carreteras tomará tiempo debido a que la remoción de los derrumbes se dificulta por la persistencia de las lluvias, poniendo en peligro la vida de los operarios que trabajan en esas carreteras.

Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), las fuertes lluvias continuarán en mayo con posibilidad de que se prolonguen hasta junio.

Las lluvias afectarán especialmente las regiones Andina (centro), costa Pacífica, Amazonía (sureste), Orinoquia (centro-oeste) y Caribe (norte).

Tradicionalmente Colombia, país de clima tropical, tiene al año dos temporadas de lluvias: abril a junio y octubre a diciembre.

Las lluvias se intensificaron desde el inicio de 2010 por el fenómeno de La Niña, que actúa sobre el océano Pacífico.

Según el estatal Instituto Geográfico Agustín Codazzi, más de 900.000 hectáreas de tierra han sido arrasadas por las crecientes de los ríos que se han desbordado.

El gobierno ha entregado a los damnificados ayuda por 176 millones de dólares, según el presidente colombiano Juan Manuel Santos.

Desastres naturales amenazan al planeta

WASHINGTON—Vinod Thomas, experto en “tempestades”, advierte desde hace años sobre los crecientes daños que inundaciones, sequías y terremotos, entre otros, están causando. Es hora de hacer algo, afirma

En los últimos seis años, Vinod Thomas ha sido un atento observador de “aves de tempestades”. Desde sus oficinas, en un acristalado edificio que alberga la Dirección del Grupo Independiente de Evaluación (IEG) —un sitio desde donde se vigilan y transparentan muchas de las acciones y proyectos del Banco Mundial—, este hombre de apacible apariencia es un meticuloso observador del caos.

Un estudioso de las estadísticas de destrucción, de los análisis de tendencias y de las rutas que deja tras de sí el caprichoso deambular de los desastres naturales en todos los confines del planeta. Así es Thomas.

Desde su observatorio, el experto confiesa su preocupación por el cúmulo de advertencias y señales que la naturaleza se ha encargado de sembrar en medio de un debate fútil sobre las dudas y certezas que siguen acompañando al fenómeno del calentamiento global. Para Thomas, este debate resulta a todas luces irrelevante cuando en naciones como Haití, Chile, China o en Japón la tragedia se ha hecho presente y cuando todos los indicadores arrojan preocupantes indicios de desastres como las sequías o las inundaciones que amenazan el futuro de muchos países, México incluido.

“Hoy resulta a todas luces incontrovertible que las catástrofes naturales, su intensidad y los daños causados reaparecen y aumentan cada cinco años. Pero las catástrofes que más han ido al alza son las que llegan con las inundaciones y los huracanes que están relacionados, más que nada, con el cambio climático”, asegura Thomas, mientras baraja un puñado de hojas con las estadísticas de un fenómeno que ha llegado de la mano del calentamiento global. “Hoy, el daño que dejan tras de sí estas catástrofes representa una parte importante del Producto Nacional Bruto (PNB). Y una de las lecciones que hemos aprendido es que, a la hora de hablar de las proyecciones de crecimiento, las catástrofes se han convertido en un componente central del análisis en los planes de crecimiento, particularmente en países donde este tipo de fenómenos son hoy de carácter regular”, añadió Thomas.

Urgen planes de emergencia

Con una trayectoria de más de 30 años en organismos multilaterales, Thomas ha sido testigo del creciente protagonismo de las catástrofes naturales en la agenda del Banco Mundial.

Su voz de alarma se ha convertido en una constante, en un recordatorio sobre la necesidad de adoptar planes y protocolos de emergencia, a pesar de aquellos que rechazan sus propuestas y lo critican por considerar que, con sus llamadas de atención, este funcionario del IEG sólo ha contribuido a alimentar el fantasma del Apocalipsis en el imaginario colectivo.

A quienes consideran que este tipo de argumentos suenan un poco exagerados, “sólo les diría que el año 2010 ha sido el peor en la década en cuanto a desastres naturales. Tan sólo en ese año se produjeron más de 370 desastres en los que perdieron la vida más de 300 mil personas”, dijo Thomas con las últimas estadísticas en la mano.

“Pero, además —prosiguió—, más de 200 millones de personas se vieron afectados y las pérdidas directas ascendieron a poco más de 110 mil millones de dólares. Estamos ante hechos, no especulaciones. Y todas las proyecciones, que se han realizado con base en datos y hechos y no en maquinaciones, siguen apuntando a un alza en las inundaciones y en las tormentas ocasionadas por el cambio climático”, enfatizó, al mencionar a países como México, Brasil o Colombia en la lista de los candidatos a sufrir las consecuencias de estas catástrofes.

“Por fortuna”, dijo Thomas, “México es uno de los países que hoy lideran el movimiento contra el calentamiento global. De hecho, durante la reciente crisis económica, México fue una de las naciones que apostó por invertir en la economía verde o ecológica junto con Corea del Sur, Alemania o China”. Thomas, experto en el desarrollo sustentable y apasionado de la biodiversidad, considera que una de las buenas noticias en medio de este preocupante ambiente de caos y cataclismo que augura el fenómeno del calentamiento global, fue la pasada cumbre de Cancún sobre el cambio climático.

“Creo que el gobierno de México se merece una felicitación por haber conseguido logros que, aunque modestos, nadie creía siquiera posibles unos días antes de la cumbre en Cancún”, consideró Thomas.

Aunque no hubo consenso sobre la necesidad de ratificar el Tratado de Kioto (que expira en 2012 y que obliga a casi 40 países desarrollados a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero), los “Acuerdos de Cancún”, fueron capaces de generar un modesto paquete de acciones para hacer frente al calentamiento global.

“Si tenemos en cuenta que el previo encuentro de Copenhague fue realmente decepcionante, porque no consiguió ir a ninguna parte, y que en Cancún las expectativas no eran muy altas, creo que lo logrado por México es altamente positivo, porque sentó las bases para poder seguir adelante y para avanzar en los acuerdos” necesarios y que se discutirán en la próxima cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático en Durban, Sudáfrica (COP 17), en diciembre próximo.

“Creo que el gobierno de México logró sentar las bases para seguir adelante en esta lucha contra el calentamiento global”, sentenció.

Señalan principales problemas ambientales en el Perú

El especialista en temas de agua Andrés Alencastre alertó sobre el grave problema de abastecimiento de agua en el Perú, que se refleja en la escasez del líquido vital en zonas principalmente de la costa y la huella ecológica que deja el uso desmedido de este recurso.

En conversación con el programa Diálogo Ambiental, que emite INFOREGIÓN los fines de semana, detalló que, principalmente en la costa, se percibe la escasez del recurso, por lo que se empieza a notar una mayor toma de conciencia al respecto.

“En la selva, la mirada es distinta, hay mucha agua, pero no agua potable. Y, en la sierra hay mayor conciencia sobre el uso del agua para el riego”, agregó al referirse en el último punto a la mejora en los sistemas de regadío que buscan la optimización del recurso hídrico.

El especialista consideró que actualmente la Tierra tiene tres grandes problemas: la huella ecológica que genera el uso exagerado de recursos naturales, el cambio climático y el desarrollo sostenible que no se concreta en hechos reales, pues “es solo un tema de teoría y debate”.

Alencastre también se refirió a la situación de las cuencas hidrográficas del país. En este punto, alertó que en la región San Martín se presenta la mayor tasa de deforestación por las actividades que desarrolla el hombre, tanto legales como ilegales.

Por lo tanto, recomendó a los niveles de gobierno poner una mirada más minuciosa en este aspecto a fin de elaborar proyectos que impidan que la deforestación siga creciendo en la selva del país.

Brasil en emergencia por intensas lluvias

Río de Janeiro - Un total de 23 ciudades brasileñas se encuentran en estado de emergencia tras los temporales de la madrugada del sábado que dejaron al menos 11 muertos y 36 500 desabrigados en Río Grande do Sul, informó hoy la Defensa Civil.

El hecho más grave se registró en Igrejinha, municipio del interior de ese estado, donde un deslizamiento de tierras sepultó seis viviendas y provocó la muerte de siete personas.

Según EFE, pasan de 32 500 las personas afectadas en todo el territorio, y los daños materiales más graves se reportan en Taquari y Pareci Novo, donde se decretó la situación de emergencia.

En tanto, en Venezuela las autoridades continúan desplegadas en varios estados del país, donde en las últimas horas aumentaron los daños por las severas precipitaciones, informó PL.

Las lluvias en Anzoátegui, Mérida, Miranda, Táchira, Trujillo, Vargas, Yaracuy, Zulia y el Distrito Capital dejaron algunos fallecidos, decenas de familias evacuadas, pueblos inundados y afectaciones en la infraestructura vial.

El presidente Hugo Chávez garantizó a través de un contacto con Venezolana de Televisión el despliegue y la vigilancia las 24 horas para evitar daños mayores.

Notimex reporta que en Colombia las intensas lluvias dejan 415 muertos, 2 964 000 afectados, 489 heridos y miles de hectáreas de cultivos inundados, en 29 de los 32 departamentos del país, informó la Cruz Roja. En esta nación se mantienen en emergencia 1 018 de los 1 100 municipios.

Ola invernal afecta a medio país, dicen autoridades de socorro

La ola invernal que azota a Colombia deja a medio país con afectaciones por cuenta de las inundaciones y derrumbes, dejando un reporte de cerca de 3 millones de damnificados en diferentes regiones, así lo dio a conocer el último informe entregado por las autoridades de socorro.

Carlos Iván Márquez, director de Socorro Nacional, informó que a la fecha se han registrado 416 muertos y un total de 2.982.580 de damnificados, por cuenta del invierno.

“El número de personas heridas se elevó a 482 y el de desaparecidos llegó a 74, por lo cual las autoridades de socorro continuamos en alerta en todas las regiones del país donde el invierno está generando estragos”, explicó Marquez.

El director de Socorro Nacional agregó que los departamentos más afectados por el invierno, hasta el momento, son Antioquia, Cundinamarca, Norte de Santander, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.

Entre tanto, el vice presidente Angelino Garzón, en su visita al Valle del Cauca anunció que este lunes le pedirá a la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría que revisen si las Corporaciones Autónomas Regionales hicieron trabajos de prevención frente a la ola invernal de este año que ha afectado principalmente el centro del país.

“Las CAR tienen una deuda muy grande con el pueblo y el estado colombiano por lo que deben responder por los daños que pudieron evitarse ante los deslizamientos e inundaciones causadas por las lluvias”, dijo.

Asimismo, el vicepresidente de la República, anunció que el Gobierno Nacional destinará recursos del orden de los $19.000 millones para atender las necesidades de las familias damnificadas por el invierno en el Valle incluyendo la ayuda humanitaria.

En el departamento del Valle quizás las emergencias más criticas se viven en el corregimiento de La Dolores, Palmira, y en el Municipio de La Victoria.

En este último, las autoridades locales en conjunto con los agricultores abrieron un boquete en el jarillón que pasa por los cultivos para permitir el flujo del agua y evitar que la inundación hacia el casco urbano fuera más grave.

Por su parte, en La Dolores la CVC sigue atendiendo el rompimiento del jarillón en la hacienda Cachiporra. Las aguas del río Guachal están inundado caserío de Piles, donde unas 200 personas viven en 32 viviendas.

Alcaldía pide estar alerta

Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali, pidió a los organismos de Socorro y la comunidad caleña estar atentos ante cualquier emergencia que se pueda presentar a causa de las altas precipitaciones que azotan la ciudad.

“Los ríos del Sur están presentando un incremento histórico en sus cauces, tal cómo sucedió el jueves y sábado santos. Por eso ante cualquier emergencia llamen a la línea 177” dijo el mandatario.

Según Ospina personal de la Alcaldía y Emcali continúan atentos las 24 horas monitoreando el comportamiento de los siete ríos de la ciudad.

La declaratoria de la alerta amarilla aun sigue vigente en la ciudad hasta que las lluvias disminuyan.

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