5 dic 2010

Fallece una persona por temor de inundación de su vivienda

La zona de La Parada en Villa del Rosario en el Norte de Santander continúa con las calles anegadas por las aguas del río Táchira que ganó terreno al colapsar los muros de contención del lado colombiano, provocando el desalojo de las personas que habitan en las viviendas ubicadas en este sector y reubicadas en refugios temporales

Una persona fallecida fue el saldo de las torrenciales lluvias presentadas en el municipio Bolívar, producto de un parto cardíaco ante la impresión sufrida por la crecida de la toma La Mula en la parroquia El Palotal.

La víctima fue una mujer de 57 años de nombre Margarita María Eslava, quien en momentos en que se presentaron los fuertes aguaceros la noche de este viernes, sufrió un paro cardíaco ante el nerviosismo por los altos niveles que presentaba la toma La Mula en la vereda 5 del barrio Constantino Gutiérrez de El Palotal.

Eslava fue auxiliada por vecinos del sector alrededor de las 7:00 pm y trasladada en una camioneta particular para luego transbordarla a una ambulancia de Protección Civil, en el sector del aeropuerto, siendo llevada de urgencias al hospital Samuel Darío Maldonado, a donde llegó sin signos vitales.

La vivienda en que residía la víctima fatal está ubicada al margen de la toma La Mula que desemboca en la quebrada La Capacha, en un punto donde se une además con el río Táchira y que producto de las lluvias, aumentó su caudal en cantidades considerables, anegando unas 10 casas.

Rescatados

En el acueducto El Mesón en la población de Llano de Jorge, 12 obreros que realizaban trabajos al margen del río Táchira quedaron atrapados en un islote, de donde fueron rescatados por los Bomberos de San Antonio.

La operación donde fueron rescatados Douglas Iván Mundaraín, Gilberto Díaz Camargo, José Ochoa, Víctor Alfonso Ortiz, Pedro Delgado, José Archila, Ángel Pérez, Omar Espitia Santos, Adrián Blanco, Andelfo Mendoza y Johan Sánchez, tardó unas cuatro horas aproximadamente.

Los Bomberos municipales debieron utilizar cuerdas de salvamento para lograr colocar a los 12 trabajadores a salvo de la fuerte corriente de las aguas del río Táchira, de donde fue sacado el operario de la máquina en que realizaban las labores, siendo el único afectado y trasladado hacia un centro de salud de la ciudad.

Otras zonas afectadas

La vía principal de El Palotal colapsó este viernes en la noche de manera parcial por la acumulación de grandes cantidades de material rocoso y lodo que se desprendió de la montaña, en las inmediaciones de la iglesia Santa Rosa de Lima, ocasionando que el flujo vehicular fuera transitando de manera intermitente por un solo canal.

Los sedimentos fueron retirados desde tempranas horas de la mañana de ayer con maquinaria facilitada por un comerciante de la zona, situación que generó retraso en el paso de vehículos, los cuales estaban siendo desviados por la parte alta de esta población.

Con las fuertes precipitaciones de este viernes en la noche, varios sectores de San Antonio se vieron afectados por desprendimientos de terrenos y caídas de árboles en el sector de Puente Negro en Cayetano Redondo, donde estos sedimentos se encuentran obstaculizando una torrentera que pudiera llegar a afectar varias viviendas de la zona.

De igual manera, en el barrio J. J. Mora se registró la caída de un árbol sobre una casa, quedando a punto de colapsar completamente, por lo que el Cuerpo de Bomberos tomó las previsiones del caso y alertaron a los residentes a estar atentos ante cualquier situación de riesgo.

Los cuerpos de prevención y salvamento del municipio se encuentran atentos ante las emergencias que se están presentando en esta zona de frontera en los últimos días.

No hay real

Según la información suministrada por Ramón Leal, vocero del Consejo Comunal del barrio Santa Rosa de Lima de El Palotal, ya fue introducido ante la Alcaldía del municipio Bolívar el proyecto de la obra que se debe realizar en este sector, que daría solución a la problemática que se presenta cada vez que se producen precipitaciones y que colapsan la vía. Señaló que la respuesta ofrecida por el Mandatario local es que no hay recursos para iniciar los trabajos que corresponden a la construcción de una boca de sapo y una torrentera que alivie el flujo de aguas lluviales que provienen de la parte alta de este sector. El proyecto está presupuestado por 190 mil bolívares fuertes (190 millones de los anteriores). Manifestó su descontento ante esta situación por cuanto hace unos días fue inaugurado un parque, gastando recursos que pudieran ser utilizados en obras prioritarias del municipio.

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Diciembre comienza con inundaciones y más lluvias

A días de terminar el año, gran parte del territorio nacional está en grave riesgo por las secuelas de la lluvia. Se contabilizan 627 municipios del país afectados y la cifra de muertos se eleva a 176.

En el Atlántico la crisis humanitaria continúa, igual que en las poblaciones aledañas a las cuencas del río Magdalena, que amenaza con desbordarse. En la misma situación de riesgo, por otros afluentes, se encuentran regiones del suroccidente, del centro y de los llanos orientales del país.

La cifra de damnificados supera el millón y medio de personas. Ante el anunciado incremento de las precipitaciones por lo menos hasta mayo o junio del 2010, la Ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Beatriz Uribe Botero, hizo un llamado a los pobladores de las regiones Caribe, Pacífica y Andina, para estar atentos a posibles deslizamientos y desbordamientos.

"Los modelos de pronóstico indican que se seguirán presentando lluvias en los próximos días en gran parte del territorio nacional y solicito tener cuidado especial en la cuenca media del río Magdalena; a lo largo del río Cauca, especialmente en los sectores del Valle del Cauca y de la Mojana en Sucre; en la cuenca del Catatumbo; en el Canal del Dique y al incremento del nivel del embalse de Prado, en Tolima", enfatizó la Ministra.


Centro del país
El centro del país, como se predijo hace un año, es una de las zonas más afectadas por la crudeza de la segunda temporada invernal del fenómeno de La Niña. En Cundinamarca 53 municipios están inundados, dejando como saldo más de 900 familias damnificadas. Mosquera, Soacha, Cota, Tocaima, Apulo, Girardot, Puerto Salgar, Cogua y Nemocón han sido los municipios más afectados en los últimos meses.

La situación recrudeció en esta última semana, especialmente en Mosquera, donde las lluvias no han parado de caer. En este municipio las crecientes de los ríos Bogotá, Subachoque y Bojacá han dejado pérdidas por más de 80 mil millones de pesos y más de 3.000 hectáreas de tierra productivas bajo el lodo. Situación por la cual, el alcalde de Mosquera, Álvaro Rincón, lanzó un llamado de auxilio al gobierno y a la comunidad para recuperar la zona.

El Alcalde señaló que en los barrios Porvenir Río, Planadas y Sabana hay por lo menos 55 familias afectadas, luego de que el nivel de las aguas alcanzara 30 centímetros de altura, tras las fuertes lluvias de los últimos días. Aclaró que la situación de emergencia no se vivió por el desbordamiento del río Bogotá, como se especulaba dentro de los pobladores, sino porque las motobombas ubicadas en estos barrios no tuvieron capacidad para evacuar la cantidad de agua que les cayó.

El comité local de emergencias evalúa la posibilidad de llevar más motobombas a la zona, para sacar más rápido el agua estancada y para tener mayor capacidad de respuesta ante la posibilidad de que haya lluvias más fuertes.De las 55 familias afectadas, 25 aceptaron ser trasladadas hacia un albergue temporal y con ayuda de una brigada local sacaron la mayor cantidad posible de pertenencias hacia el refugio. Las otras 20 se negaron a salir de sus predios por temor a perder los enseres que se quedan dentro de las casas.En la zona, las veredas de San Francisco, San José y el Playón han vivido con intensidad la fuerza de las lluvias y la subida del caudal de los ríos, que han afectado especialmente a los campesinos que trabajan en los sectores floricultor y lechero.

Aunque la situación está siendo controlada por las autoridades locales, el gobernador de Cundinamarca, Andrés González Díaz hizo un llamado especial para mantener la vigilancia sobre el caudal del río Bogotá, en sus cuencas baja, media y alta, por el aumento evidente de nivel en los últimos días.

"El nivel de las aguas del río Bogotá ha vuelto a crecer notoriamente, está sobre el borde de los jarillones a cinco centímetros del puente en la vereda San Miguel. De manera que llamamos a una vigilancia cuidadosa, prudente, sobre todo a las riberas del río Bogotá en su cuenca media, tanto en Cundinamarca como en Bogotá", explicó el mandatario.

González señaló que ya se han tomado algunas medidas de contingencia para disminuir el riesgo, pero que se requiere mantener monitoreo permanente tanto en la Sabana como en la cuenca baja.

"Debemos estar atentos y vigilantes, de nuestra parte se están tomando las medidas para reforzar los jarillones y para desaguar parte del río en el sector El Charquito, lo que va a aliviar la cuenca media, pero va a generar más agua en la cuenca baja".

En este sentido, el Gobernador enfatizó que las entidades de prevención y de socorro deben actuar de manera coordinada y permanente. "Lo importante es que estamos vigilando cuidadosamente a toda hora y de llegar a presentarse un desbordamiento podremos alertar y prevenir a sectores urbanos e incluso rurales de hacendados, para que puedan actuar de la manera más adecuada", indicó.

Bogotá, un punto aparte, el distrito capital ha sido epicentro de inusitadas emergencias por cuenta de la ola invernal. A la fecha, 4 personas han muerto y otras 4.000 han resultado afectadas por la pérdida de sus enseres; mientras que 300 viviendas se encuentran con averías, según el reporte de Fondo de Prevención y Atención de Emergencias de Bogotá, Fopae.

Los barrios que en este momento se encuentran más afectados por riesgo de inundación son los del occidente, ubicados en las localidades de Bosa, Engativá y Fontibón. Mientras que los que están en riesgo de deslizamiento son los ubicados en la zona oriental: Usaquén, Chapinero, Usme, Ciudad Bolívar, El Codito, Santa Fe y San Cristóbal.

En la noche del jueves la situación se tornó crítica en Fontibón, donde habitantes del barrio Casandra bloquearon la salida por el occidente de la ciudad, para protestar porque según ellos las autoridades no han hecho nada para evitar un posible desbordamiento del río Bogotá. Ante la manifestación, el Fopae se trasladó a la zona en la mañana del viernes para examinar lo que se está realizando en materia de prevención y mitigación del riesgo, para evitar una posible catástrofe.

Por el momento se han habilitado dos albergues temporales en el distrito capital para atender a personas que se encuentran en zonas de riesgo. Uno ubicado en Bosa y otro en Rafael Uribe Uribe. El ingeniero Wilfredo Ospina, vocero del Fopae, explicó que se está trabajando con la comunidad para que sepan cómo actuar en caso de emergencia y a dónde pueden informar, pero también para crear conciencia de la importancia de no llenar de basura los canales de aguas lluvias, para evitar inundaciones. De igual forma, explicó que se creó un programa de coordinación permanente, en el cual participan el Fopae, la Defensa Civil, la Policía de Carreteras y los bomberos, para atender las emergencias de forma organizada y recibir las que sean anunciadas a la línea 123, relacionadas con inundaciones o deslizamientos de tierra.

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Centroamérica dice que sufre problemas de cambio climático creados por otros

Varios países del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) dijeron hoy que las naciones desarrolladas tienen una "deuda ecológica" con esa región del mundo que padece los efectos de un cambio climático que no generó.

El ministro de Medio Ambiente de Guatemala, Luis Ferraté, indicó en una conferencia de prensa, en el marco de la XVI Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP16), que el cambio climático fue generado por los países industrializados y no lo países en desarrollo.

Los países centroamericanos, unos de los más vulnerables ante los efectos del cambio climático según los expertos, han puesto en marcha medidas con las cuales podrán "salir de un problema que no generamos nosotros sino los países industrializados, los cuales ahora no quieren hablar ni siquiera de aspectos vinculantes", dijo el funcionario.

Hemos invertido billones de dólares de nuestros propios impuestos en adaptación y mitigación, indicó, y los países del SICA no han producido ni siquiera tres milésimas de los gases de efecto invernadero, si bien son de los más vulnerables del planeta.

"Es injusto bajo el punto de vista ambiental y climático, hay una deuda ecológica que tiene los países industrializados con nosotros", puntualizó.

Ferraté señaló, sin embargo, que se puede llegar a consensos en la COP16 que remedien esta situación, si hay voluntad, inteligencia, solidaridad y reciprocidad.

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El cambio climático

Can Cún ha sido testigo en estos días de un evento importantísimo, la COP-16, que es la conferencia que sobre el cambio climático se efectúa, y de la que deben resultar directrices importantes para todo el mundo.

El tema no es internacional o nacional, es un tema de todos, y todos debemos tomar acciones.

Cuando se habla de estos menesteres, surgen dudas e inquietudes. Tamaulipas es un estado con un alto compromiso en el tema, dada su condición de generador de riquezas petroleras, industriales y demás.

Pero el cambio climático es cosa de todos, y ha sido, si lo vemos desde otra óptica, culpa de todos.

Recordamos cuando la ciudad de México estaba considerada como la región más transparente del mundo; hoy, la gran urbe, esa bella metrópoli está en un grave problema a grado tal que se ha tenido que instrumentar hace ya años el programa “Hoy no circula”, con objeto de reducir las emisiones de automóviles que, en miles, se han multiplicado… y contaminado.

Recordamos también la Victoria en la que podíamos transitar por la calle Hidalgo, y que no había el flujo vehicular de hoy en día, y una serie de acontecimientos que nos han llevado a esta crisis mundial. La basura, la contaminación de los mantos acuíferos y demás nos obligan a pensar muy seriamente en ejecutar acciones de cambio, pero que deben ser asumidas por todos.

No estamos de acuerdo con Cristina Figueres, de la oficina del cambio climático de la Organización de las Naciones Unidas –ONU- en el sentido de que declaró que nadie saldrá completamente feliz de los acuerdos emanados de la COP-16, ya que para ella, la definición de acuerdo significa que nadie está contento con el resultado, que es una situación en la que nadie, absolutamente nadie, sale feliz, aunque tampoco infeliz.

Suponemos que los acuerdos se toman para que todos estén conformes. Vemos, por ejemplo, en el Congreso cuando hay voces del PRI, PAN y PRD, así como los partidos pequeños, y que cada uno tiene una visión y postura sobre un tema determinado. Luego de discusiones, debates y propuestas, se establece un documento producto del consenso, es decir, que todos lo avalan, aunque algunos piensen que es un poco ventajoso para otras partes participantes.

Es natural, cuando no se hace lo que uno desea, que haya un poco de inconformidad, pero cuando se lleva precisamente al acuerdo es porque ya todos lo aceptaron.

Dice la Real Academia Española que acuerdo, entre otras definiciones, es la “resolución premeditada de una sola persona o de varias”, es decir, que todos han aceptado la determinación.

La funcionaria de la ONU asume que la COP-16 es un proceso multilateral donde cada país llega con su posición nacional, y en la misma debe haber flexibilidad para llegar a áreas de común acuerdo entre todos, que conjugue los intereses de largo plazo de los países.

En este sentido, habrá que estar muy pendientes de las sugerencias de los participantes, y como tamaulipecos, propiciar que haya mejor respuesta de la ciudadanía, servidores públicos, políticos, grupos sociales y privados, así como oficiales, ya que la contaminación y esos temas son responsabilidad de todos, así como también, las consecuencias que hay por omitir medidas adecuadas serán críticas, padecidas por todos.

Los problemas que propician el cambio climático no miden simpatías políticas o religiosas: afectan a todos por igual, de forma tal que todos, absolutamente todos, tenemos que enfrentar el reto.

¿Qué se debe hacer? Mil acciones en las que todos habremos de participar, y colaborar con las autoridades de todos los niveles, a fin de no tener los problemas graves que suponen los expertos que padeceremos dentro de un par de décadas, lo que nos lleva a vislumbrar que la catástrofe está prácticamente a la vuelta de la esquina.

Plantas de tratamiento de basura y agua, reforestación, menor consumo de energéticos y energía son solamente algunas de las acciones que debemos tomar.

En este sentido, se aplaude, por ejemplo, la construcción del parque eólico Los Vergeles que ha impulsado el gobernador tamaulipeco Eugenio Hernández Flores, ya que tendremos menos posibilidades de contaminar.

Esta es una sola de las muchas acciones que hemos de tomar, sin embargo, hemos de insistir mucho en la participación de todos, ya que finalmente, esto es un problema, como dijimos antes, de todos, y que si no lo enfrentamos a tiempo aún, será culpa de todos, pero las consecuencias serán de todos.

En base a lo anterior, sugerimos a quien esté consciente del daño que se puede hacer –más aún- al planeta, que se una a algún grupo o que, en forma individual, luchemos para evitar las consecuencias que pueden resultar fulminantes para el planeta que tanto amamos, y en el que vivimos.

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Afectados por tornado piden ayuda

Cientos de pobladores de la comunidad de Agua de Castilla, del municipio potosino de Porco, pidieron ayer ayuda a las autoridades para reconstruir sus casas que fueron afectadas el viernes por un tornado.

“No hay luz, existe gente que no tiene un techo donde cobijarse y urge cuantificar los daños para solicitar ayuda inmediata a las autoridades departamentales”, dijo el alcalde de Porco a la radio Kollasuyo.

Las autoridades no confirmaron el número de casas que fueron afectadas por el tornado, pero descartaron que fenómeno haya causado víctimas fatales.

Sólo una menor de ocho años sufrió una lesión en la cabeza, mientras que las calaminas de decenas de casas están esparcidas por todas partes y varios muros tienden a desplomarse.

La gente intenta recoger los materiales, principalmente calaminas que se esparcieron por todo lado. El tornado afectó también la infraestructura del hospital, del colegio y otras entidades públicas, además de los postes de luz.

El fenómeno natural se presentó alrededor de las 15:30 del viernes.

Agua de Castilla es una población ubicada en el municipio de Porco, a unos 45 kilómetros al sudoeste de la capital potosina.

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