8 nov 2011

El cambio climático está adelantando la primavera dos días cada decenio


Un estudio elaborado por un grupo internacional de expertos ha calculado por primera vez de forma global la velocidad del cambio climático. Los datos muestran, entre otras cosas, que tanto en tierra como en el mar, la primavera se adelanta dos días cada 10 años y que las especies, además de desplazarse “continuamente” utilizan otras técnicas para adaptarse.

Una investigación en la que han participado científicos de todo el mundo ha medido el ritmo al que se está produciendo el cambio climático global y cómo estas variaciones afectan al rango de distribución de las especies y a la llegada de las estaciones.

El trabajo, publicado esta semana en Science, analiza los regímenes térmicos y muestra que se desplazan hacia latitudes más altas 27 kilómetros cada diez años. “Este hecho se refleja en la variación en la distribución de las especies”, explica Carlos Duarte, investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB). También añade que la señal térmica que marca el comienzo de la estación primaveral se adelanta unos dos días cada diez años, tanto en los continentes como en los océanos.

En ecosistemas terrestres, el calentamiento se ha producido tres veces más rápido que en los océanos, lo que ha obligado a sus poblaciones a cambiar su distribución continuamente para mantenerse en el mismo régimen térmico. Además de desplazarse, las especies han modificado el momento de la reproducción o la puesta de huevos.

Sobre los océanos, los científicos han trazado los mapas de todas estas transformaciones y han observado que las áreas donde las especies están más afectadas son también las más ricas en biodiversidad. El mayor impacto se produce en torno al ecuador, donde existen puntos calientes de biodiversidad marina. La rapidez del cambio climático en estas zonas supera los 200 kilómetros por decenio.

“Cuando la velocidad del cambio climático supera la velocidad de dispersión de los organismos, o cuando existen barreras que la impiden, las especies solo pueden adaptarse o extinguirse”, agrega Duarte.

En sus continuas ‘mudanzas’ hacia climas más propicios, algunas especies marinas encuentran esas barreras. Mike Burrows, de la Asociación Escocesa de Ciencias Marinas y coordinador del estudio, señala que “asumimos que las poblaciones simplemente necesitan moverse para escapar al cambio climático, pero en el océano las rutas de escape son más complejas y a veces inexistentes”.

Johnna Holding, investigadora en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados de Baleares, explica el problema de algunas especies “como las del Mediterráneo, que no pueden desplazarse hacia el norte porque el mar está cerrado por Europa o las del Ártico, que no tienen sitios más fríos a los que migrar”.

El estudio, que ha medido los cambios térmicos a partir del análisis de las temperaturas superficiales globales de los últimos 50 años, forma parte de un programa internacional para evaluar los impactos del cambio climático sobre los ecosistemas marinos. Está financiado por el Centro Nacional de Síntesis y Análisis Ecológicos, de la National Science Foundation y la Universidad de California en Santa Bárbara (EE UU).

Las inundaciones afectan a 2.400 personas en San Sebastián, que pedirá la declaración de zona catastrófica


EL Gobierno vasco compara las lluvias registradas, con más de 300 litros por metro cuadrado, con las inundaciones de 1983

Varios municipios del País Vasco han resultado inundados por las fuertes lluvias que se han producido este domingo. San Sebastián ha sido uno de los más perjudicados, pues más de 2.400 personas se han visto afectadas por las tormentas. Con más de 300 litros por metro cuadrado, los vecinos de esta localidad no recuerdan unas inundaciones iguales desde las registradas en 1983. El Ayuntamiento de la ciudad, en la que se han evacuado a 100 personas, ha anunciado que pedirá la declaración de zona catastrófica. Vizcaya ha sido la segunda localidad más afectada.

Según ha señalado el alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, las lluvias afectaron a unas 2.400 personas en la localidad, de las cuales 100 han sido evacuadas. De éstas, 30 fueron realojadas por los servicios sociales del Consistorio, 12 unidades familiares, con menores a su cargo, en pisos de emergencia, mientras que 18 durmieron en el polideportivo Gasca. Los barrios más perjudicados fueron los de Txomin-Enea y Martutente.

Los datos, tal y como el regidor donostiarra ha precisado en rueda de prensa en la capital guipuzcoana, son "parejos" a las inundaciones que se produjeron en 1983, pues en "veintitantos años no se han registrado acontecimientos" como las fuertes lluvias del domingo. Es por ello por lo que Izaguirre ha anunciado que pedirá la declaración de zona catastrófica.

Además de lanzar un mensaje de "tranquilidad" a los vecinos, el alcalde ha apuntado a que "lo peor ya ha pasado", ya que los pronósticos del tiempo auguran una disminución de lluvia en los próximos días.

En ese sentido, ha explicado que en la reunión del gabinete de crisis que realizaron en la mañana del lunes han constatado una bajada de los niveles del río Urumea, que ya está recuperando la normalidad. En cuanto a los problemas con la luz, ha informado que Iberdrola está trabajando para solucionarlos.

Espectacular tornado en Oklahoma


El fenómeno meteorológico ha provocado daños materiales pero ninguna víctima


Oklhahoma (Reuters/ Atlas).- Un tornado atravesó este lunes Oklahoma, Estados Unidos. Tras su paso ha destrozado una granja, una casa, y la oficina de la Universidad Estatal de la agricultura. El fenómeno meteorológico dejó atrapadas a dos personas y a un perro en un sótano.

No se ha registrado ningún herido, pero sí un número indeterminado de vacas de la granja afectada, quedaron atrapadas en el momento del paso del tornado, que tardó poco menos de una hora en atravesar toda esta zona.

2 nov 2011

Continúan los avisos de lluvia para la Florida


Cuando se pensaba que el día empezaría a aclarar y librarse de las lluvias, una advertencia de inundación fue emitida por parte del Servicio Meteorológico Nacional para la región centro-este de Miami-Dade y la región centro-este del condado de Broward hasta el martes por la tarde.



Hasta el momento, unas 200 personas han sido asistidas por la cruz roja con comida y asistencia por haber perdido sus hogares.

Según fuentes de la Cruz Roja, unas 35 personas pasaron la noche del lunes en uno de sus refugios en Carter Park. "Seguiremos prestando el servicio siempre y cuando exista una necesidad", recalcaron.

"Mientras los estados al norte están bajo nieve, nosotros estamos bajo agua, y para serte sincero, no se que sea peor", comento un residente de Fort Lauderdale quien perdió miles de dolares en pertenencias personales entre las cuales incluye "computadoras, libros, ropa, zapatos, carteras de mi esposa, eso sin mencionar el daño al auto".

Pero su historia no es única, pues decenas de familias a lo largo del condado de Miami-Dade y Broward quedaron literalmente bajo agua. Muchos comparan las fuertes lluvias, las calles estancadas y las fuertes ráfagas con aquellas experimentadas con tormentas topicales e incluso huracanes.


"Hacía años que no pasaba por algo así", comentó Helaine quien aún no ha podido salir de su residencia hasta que el agua baje y pueda ver en realidad el daño ocasionado a su vehículo, el cual "es perdida total".

El mes de octubre, o por lo menos gran parte de él, estuvo asechado por constantes lluvias que, en vez de cesar, lo que hacían era incrementar.  Según funcionarios del sistema de acueductos, lamentablemente esta temporada será recordada como una de los cinco más húmedas  registradas en la Florida.

Se ha reportado que zonas de Hialeah y North Miami Beach reportaron altos niveles de agua que alcanzaron las cinco pulgadas de lluvia. Por su parte, áreas de Coconut Grove y Hollywood tuvieron más de 10 pulgadas de lluvia mientras que otras áreas como Pinecrest y Palmetto Bay llegaron a casi nueve pulgadas.

El calentamiento global favorece las catástrofes naturales, advierte la ONU


Los desastres climáticos, como la sequía, las inundaciones, los ciclones y los incendios, son más frecuentes e intensos bajo el efecto del calentamiento global provocado por la actividad humana, una tendencia que puede agravarse, advierte un informe de la ONU sobre el clima.

En cualquier caso, el impacto del calentamiento climático en estos fenómenos depende de su naturaleza y de las diferentes regiones, ya que es muy desigual.

Además el nivel de confianza de las previsiones de los especialistas varía según la cantidad y la calidad de los datos disponibles.

Pero cientos de científicos que redactaron este informe para el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por su acrónimo en inglés), y del que la AFP obtuvo una copia, son formales: los fenómenos climáticos extremos serán más marcados y frecuentes durante las próximas décadas, lo que aumenta el peligro para los habitantes del planeta.

"Es el mayor esfuerzo jamás realizado para evaluar la forma en la que los extremos están cambiando", asegura Neville Nicholls, profesor de la universidad Monash de Melbourne y coordinador de uno de los capítulos de este informe que aún puede ser revisado por la ONU durante una reunión en Kampala, antes de su publicación, programada el 18 de noviembre.

Una publicación que coincide con una serie de catástrofes naturales devastadoras que suscitan numerosos interrogantes y mucha inquietud.

En 2010, las temperaturas récord favorecieron los incendios que asolaron los bosques de Siberia, mientras Pakistán e India sufrían inundaciones sin precedentes.

Este año Estados Unidos registró a su vez un número récord de desastres, desde las crecidas del Misisipi y del Misuri hasta el huracán Irene, pasando por una sequía terrible que afecta actualmente a Texas.

Regiones enteras de China sufrieron intensas sequías mientras lluvias torrenciales barrían América Central y Tailandia.

La cuestión es saber si se trata de desarreglos meteorológicos o más bien de consecuencias profundas del calentamiento global.

La mayoría de estos fenómenos están ligados estrechamente a las consecuencias del calentamiento climático inducido por la actividad humana: subida de la temperatura, mayor volumen de agua en la atmósfera y de la temperatura en la superficie oceánica. Todos estos factores propician los fenómenos meteorológicos extremos.

Según el informe, basado en cientos de estudios publicados durante los últimos años, es "prácticamente seguro" (entre un 99% o 100%) que la frecuencia y la magnitud del récord de calor diario aumente a escala planetaria durante el siglo XXI.

También es "muy probable" (90% a 100%) que la duración, la frecuencia y/o la intensidad de las olas de calor sigan en aumento en la mayoría de las regiones.

Los picos de temperatura aumentarán "probablemente" (66% a 100% de certeza) con relación al final del siglo XX, hasta 3°C antes de 2050 y hasta 5°C antes de 2100.

Numerosas zonas, particularmente los trópicos y las altas latitudes, experimentarán probablemente lluvias y nevadas más intensas. Paralelamente, las sequías empeorarán en otros lugares del planeta, sobre todo en el Mediterráneo, en Europa Central, en América del Norte, en el nordeste de Brasil y en África Austral.

La subida del nivel del mar y de su temperatura también incrementará la capacidad destructiva de los ciclones y el deshielo de los glaciares y del permafrost, junto con precipitaciones más abundantes, corre el riesgo de aumentar los desprendimientos de terreno, explica el IPCC.

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