27 jun 2012
Cambio climático- Calentamiento global
12 jun 2012
Informe dice que calentamiento global pasará factura a América Latina
2 nov 2011
El calentamiento global favorece las catástrofes naturales, advierte la ONU
28 jun 2011
Tres de cada cinco españoles se muestra indiferente ante el fenómeno del calentamiento global
Voy a hacerle una pregunta. Bueno, varias. ¿La existencia del cambio climático le afecta al sueño? ¿Alteran las consecuencias del calentamiento global su vida cotidiana? ¿Elige a sus dirigentes en función de las medidas de mitigación y adaptación al fenómeno en sus programas electorales? ¿Ha modificado sus hábitos de consumo para contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera?
La mía, evidentemente no es una encuesta en estricto sentido, pero sí la que ha realizado la Fundación Mapfre con una muestra de 1.295 personas de todos los puntos de España. El resultado es que a seis de cada diez ciudadanos (59 por ciento) se muestra indiferente frente al cambio climático. Al menos, hay otro 30 por ciento que está preocupado por el calentamiento global y un 9 por ciento que se siente comprometido con las medidas para atajar el problema. Eso sí, también existe un 2 por ciento que ni se lo cree.
A la vista de los datos cuantitativos, la conclusión de los expertos es: no hay escepticismo militante ante el cambio climático, que no acaba de convertirse en un problema relevante, significativo y movilizador para buena parte de la población. Por eso, el gran reto de las políticas públicas y de la comunicación ambiental radica, según los autores del informe, en conseguir el desplazamiento de los desafectos hacia posiciones sociales más comprometidas y, sobre todo, activas y beligerantes contra el calentamiento global, tanto en la esfera individual como en la colectiva.

La cosa ha ido a peor en los últimos años y está claro por qué. La crisis económica y su impacto en la sociedad española focalizan la atención de la población y otras preocupaciones, como la pérdida de confianza en la clase política, tampoco ayudan demasiado. A lo mejor, también tiene que ver el hecho de que un 59,1 por ciento de los encuestados se siente “poco” o “nada informados” sobre las consecuencias del cambio climático.
Como consecuencia, la implicación o participación en actividades y dinámicas públicas de lucha contra la alteración del clima por parte de los ciudadanos españoles es minoritaria. De hecho, el comportamiento más ‘popular’, participar en alguna campaña de ahorro energético, apenas dicen practicarlo un dos por ciento de los consultados.
Al menos, los españoles sí reconocen algunos de sus hábitos como protectores del medio ambiente, en especial apagar las luces y aparatos eléctricos cuando no se usan (81,8 por ciento); reciclar el vidrio y papel (65 por ciento) y acortar el tiempo de la ducha para ahorrar energía y agua (67 por ciento). Además, seis de cada diez encuestados utiliza bombillas de bajo consumo y compra electrodomésticos que consumen menos energía, y casi uno de cada dos lleva sus propias bolsas a la hora de hacer la compra.

Además, lo que no se cuestiona es la existencia del cambio climático. Ocho de cada diez españoles lo considera una realidad provocada en mayor o menor medida por causas humanas. Los primeros responsables son las industrias (86,3%), los gobiernos (81,9%) y la Unión Europea (73,6%).
Y en fin, pese a que no lo consideran una preocupación acuciante, en general la mayoría de la sociedad española ve necesarias y se muestra dispuesta a apoyar y a asumir las acciones que emprendan las administraciones para luchar contra el calentamiento global. Algo loable si se tiene en cuenta que la percepción de los riesgos del cambio climático alcanza las tasas más bajas cuando se pregunta acerca del impacto sobre uno mismo o las generaciones actuales. ¿Solidaridad con las generaciones futuras?
8 jun 2011
Contaminación, sobrepesca y calentamiento global, principales problemas de los océanos
MADRID, - La contaminación por plásticos que antes estaba restringida a las zonas costeras, la sobrepesca, el calentamiento global y los cambios en la circulación del agua son los principales problemas a los que se enfrentan los océanos en la actualidad, según ha apuntado a Europa Press Xabier Irigoien, experto en cambio climático y océanos de la Fundación AZTI-Tecnalia, Centro Tecnológico experto en Investigación Marina y Alimentaria.
Con motivo de la celebración este martes del Día Mundial de los Océanos --conmemoración impulsada por las Naciones Unidas debido a una iniciativa de Canadá--, Irigoien ha explicado que el estado actual de los océanos "es variable, ya que hay zonas costeras afectadas, mientras que otras se están recuperando debido a los planes que se están llevando a cabo".
"Hay mares como el Báltico y el del Norte que están mejorando, pero por otra parte los impactos de la acción del ser humano que antes eran típicos de las zonas costeras están llegando a mar abierto, como la contaminación de plásticos", ha añadido, al tiempo que ha comentado que el cambio climático "ni mejor ni empeora la situación de los océanos en términos absolutos, aunque sí la cambia".
En lo referido a las soluciones a estos problemas, se ha referido a aquellas sobre las que el ser humano tiene más control, como la contaminación y la sobrepesca, que, según añade, "son un problema de gestión, por lo que hay que mejorar la gestión de estos impactos, lo que se puede hacer porque está demostrado después de hacerse en algunas zonas".
"Esto consiste simplemente en llegar a una manera coordinada y global de hacer la gestión necesaria para reducir los impactos humanos, como en las decisiones tomadas sobre petroleros y pesca", ha afirmado. Por otro lado, ha comentado que "se pueden reducir las emisiones de CO2 para evitar que el cambio climático no sea fuerte" y que hay que adaptarse a los cambios que se darán en los océanos.
Además, ha recordado la importancia de los océanos porque son el pulmón del planeta, ya que ocupan la mayor superficie del planeta; porque absorben CO2; dan de comer al ser humano; y controlan completamente la climatología mediante el intercambio de calor". "Es una parte del todo y cuando una parte empeora, empeora el todo", ha explicado.
POLÍTICAS EN LA BUENA DIRECCIÓN
Por otro lado, ha afirmado que las políticas generales de la Comisión Europea sobre la protección de los océanos "en general están bien" y ha recordado que hay nuevas directivas de agua. "La dirección es buena, mejoran poco y poco y cada vez se tiene más constancia de los problemas que hay y de cómo afrontarlos, pero hay un problema en la implementación de las políticas, que van con retraso y que es muy desigual dependiendo de los países y las zonas", ha comentado.
Además, ha apuntado que "cada uno de los océanos tiene zonas que se están gestionando mejor y otras que se gestionan de una forma bastante peor". En su opinión, "esto depende muchas veces de las riquezas y recursos de cada país costero".
También ha apuntado que "se pone el ejemplo del Mediterráneo como un mar que está en malas condiciones". En este sentido, ha reconocido que "esto es cierto, pero hay sitios donde se está mejorando mientras que en otros está empeorando debido a todos los países que están a su alrededor y que viven situaciones muy diferentes".
"El problema es que las mejoras son difíciles mientras todos los países no consigan remar en la misma dirección y esto es extensible a prácticamente todos los mares", ha concluido.
24 feb 2011
Calentamiento global afecta potabilidad del agua

México, DF.- La temperatura del agua también se incrementa por los efectos del cambio climático, lo que afecta sus componentes y por consecuencia su potabilidad, coincidieron especialistas en la materia.
Durante la conferencia Impacto del cambio climático en la calidad del agua en México, expertos destacaron la necesidad de la implementación de políticas públicas para enfrentar este problema, porque sus efectos podrían ser irreversibles.
La coordinadora de Calidad del Agua del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, Norma Ramírez, explicó que por los efectos del calentamiento global y el incremento en la temperatura de los cuerpos de agua se puede presentar mayor cantidad de nitritos o nitratos, lo que significa que ese líquido no se puede consumir.
También a causa del aumento de la temperatura, el agua se acidifica y pierde oxígeno, lo que repercute en el desarrollo de la fauna y flora acuática.
A su vez, el ingeniero químico Camilo Vázquez sostuvo que como resultado de una investigación realizada con otros expertos se pudo comprobar que es deficiente el monitoreo que se realiza en los cuerpos de agua del país.
Explicó que de los tres mil lugares en donde existe sistema de monitoreo de los cuerpos de agua por la Comisión Nacional del Agua, se pudo comprobar que solo 913 han operado en los últimos 30 años y, de éstos, solo 215 funcionan.
Aún así, con su equipo de colaboradores realizó una investigación en cinco de esos sitios para corroborar si en efecto había un incremento en la temperatura del agua por efectos del calentamiento global.
En su investigación, con una metodología muy rigurosa pudo comprobar que en efecto la temperatura del agua se incrementó en esos lugares entre 0.72 y 1.38 grados centígrados en los últimos años, lo que implica efectos drásticos sobre la flora, fauna y potabilidad de la misma.
En su oportunidad, Julio Bracho, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, consideró que el calentamiento global representa para la humanidad una catástrofe anunciada, la cual ha llegado o está a punto de su momento de irreversibilidad.
Indicó que de no hacer un cambio radical de las formas de generar la energía a nivel global y de las actividades cotidianas de las personas a ser más civilizadas, en donde se ahorre el agua y se disminuya el uso del automóvil, “llegará un momento en que ni parando toda la industria se podrá revertir el problema”.
25 feb 2010
La NASA advierte sobre el calentamiento global
La NASA ha decidido dar un paso más en el compromiso de hacernos tomar conciencia sobre la importancia que tiene comprender las causas que provocan el cambio climático global, haciendo hincapié en los factores evitables que puedan revertir, o al menos retardar, esta alocada carrera de autodestrucción que posee el ser humano. En una página muy dinámica e interactiva nos encontramos con valores siempre actualizados y en tiempo real de indicadores claves que señalan el estado de la situación. La cantidad de superficie de hielo sobre el Océano Ártico, la cuantificación (en partes por millón) del Dióxido de Carbono presente en la atmósfera, el incremento del nivel del mar (contando desde 1993), el incremento global de la temperatura desde 1895 y la extensión en millas cuadradas del agujero de la capa de ozono que existe sobre la Antártida. Todos estos "signos vitales" son expuestos con gráficos que avalan el preocupante avance de los cambios y las consecuencias que puede traer a muy corto plazo.
Visto en Neoteo: La NASA advierte sobre el calentamiento global

¿Esta imagen necesita explicación?
Impresionantes imágenes alojadas en una galería imperdible nos muestran los cambios radicales que ha sufrido el medio ambiente tan sólo en el transcurso del siglo pasado: la reducción de áreas de glaciares, el incremento del polvo en suspensión en determinados lugares del planeta, la reducción de las reservas acuíferas y una imperdible imagen que muestra en un gráfico coloreado el incremento del nivel de dióxido de carbono en la atmósfera en el transcurso de tan sólo cuatro años. Estas imágenes y muchas más constituyen la prueba gráfica y elocuente de que el cambio ya está instalado entre nosotros. Dentro de la etiqueta marcada como "Key Indicators" se encuentran detallados los cambios más significativos que se observan y alarman a la vez.
Visto en Neoteo: La NASA advierte sobre el calentamiento global

El nivel de los mares crece a pasos agigantados
Junto a ellos, la NASA ofrece información sobre el satélite que se encarga de monitorear el parámetro observado y, pulsando sobre las pequeñas imágenes de estos satélites, puedes acceder a obtener mayor información sobre las misiones que se encargan de proporcionar los datos estadísticos. Entre estos indicadores, encontrarás información muy llamativa y preocupante a la vez. Desde 1870 hasta 1993, ha existido un incremento del nivel del mar de 1.7 milímetros por año, mientras que desde 1993 hasta la fecha, ese valor ha trepado a 3.32 milímetros. Otro dato que podríamos tildar de "alarmante" es el incremento del nivel de concentración de dióxido de carbono en los últimos 50 años. Observa la siguiente imagen y el salto "mortal" desde 1950 hasta 2005:
Visto en Neoteo: La NASA advierte sobre el calentamiento global

En los últimos 50 años el Dióxido de Carbono ha incrementado sus cifras de manera bestial
La NASA posee una gran cantidad de satélites orbitando nuestro planeta y tomando información muy valiosa para dar forma a todas las estadísticas que encontrarás dentro de este nuevo sitio ofrecido por la agencia espacial. Estas naves se encargan de estudiar todos los aspectos que intervienen en el comportamiento del clima y sus cambios, en elementos tales como los océanos, la atmósfera, la tierra, la biosfera y el sol. Entre los eventos más vigilados de cerca por esta constelación de satélites se encuentra el fenómeno climático conocido como "El Niño" y su contraparte, "La Niña". En la actualidad, la corriente del niño (ENSO, El Niño-Southern Oscillation) está llegando por el Océano Pacífico hasta Sudamérica y se estima que durante 2010 traerá consigo una elevación anormal en la temperatura del agua. Esto provocará una disminución considerable de los vientos alisios, disminución de la actividad pesquera en la zona afectada, períodos muy húmedos y episodios de crecientes lluvias con intensidades anormales.
Visto en Neoteo: La NASA advierte sobre el calentamiento global

La NASA posee un completo arsenal de satélites observadores en órbita
Por su parte, al elevarse la temperatura del agua sobre Sudamérica, las corrientes de agua fría se movilizan hacia la zona de Oceanía y el sudeste asiático, provocando lluvias escasas, enfriamiento del océano, baja formación de nubes, periodos muy secos, alta presión atmosférica, escasez de alimentos marinos, cultivos arruinados y escasez de agua en los ríos. En el resto del mundo las consecuencias no son muy diferentes, y el estudio de la temperatura de los océanos será la llave para la comprensión y preparación de las acciones que deberá llevar adelante el hombre para mejorar su hábitat y desacelerar esta máquina de aniquilación que es el calentamiento global. No te pierdas este excelente video donde NASA nos ilustra el complejo rompecabezas al que estamos expuestos, gracias a nosotros mismos, que debemos resolver para detener esta locura de autodestrucción.
A lo largo de las centurias y milenios, los cambios climáticos han sido una constante cíclica en nuestro planeta. Sin embargo, los valores alcanzados en los últimos años en los indicadores más nocivos son algo más que preocupantes y nos trasladan a un escenario muy incierto e impredecible. La NASA intenta echar un poco de luz sobre el tema acercándole a la comunidad científica de Internet información actualizada al instante sobre los indicadores y variables que constituyen y dan forma al inevitable cambio climático. Con su arsenal de satélites observando y cuantificando cada cambio en el comportamiento del clima, la NASA y su comunidad científica están tratando de crear conciencia sobre nuestro comportamiento e informar, con rigor científico, cuáles son las opciones que tenemos para ayudarnos a tener un mundo mejor. Un sitio muy bien estructurado, con mucha información multimedia, gráficos, videos y alguna que otra cosa que no podrás creer, te espera entre las páginas de la NASA. Una vista previa y resumida de un enlace recomendado.
Fuente
www.neoteo.com
22 feb 2010
Científicos: Calentamiento ocasionará huracanes más fuertes
Empero, sostienen que no hay pruebas suficientes para establecer si ya ha comenzado esa tendencia.
Desde poco antes que el huracán Katrina barriera con Luisiana y Misisipí en 2005, los científicos han discrepado sobre si el calentamiento global ha empeorado los huracanes y si lo hará en el futuro. El nuevo estudio parece dividir las diferencias.
Una comisión de la Organización Meteorológica Mundial formada por 10 expertos en huracanes y cambio climático llegó a un consenso publicado el domingo en la página de la web de la revista Nature Geoscience.
Realmente hemos avanzado en los últimos dos años sobre nuestro conocimiento sobre huracanes y temas climáticos, dijo uno de los autores del estudio, Chris Landsea, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
La denominación científica de estas tormentas es ciclones tropicales: en el Atlántico son llamados huracanes y en otros lugares tifones.
El estudio ofrece pronósticos sobre ciclones tropicales en todo el mundo para fines de siglo y algunos científicos sostienen que las malas noticias superan a las buenas.
La fuerza general de las tormenta es medida por la velocidad del viento y crecerá entre un 2% y un 11%, pero habrá entre un 6% y un 34% menos huracanes. Habrá menos tormentas moderadas y débiles y más grandes y dañinas, según el consenso.
Un aumento del 11% en la velocidad del viento equivale a un aumento del 60% en daños, dijo otro de los autores del estudio, Kerry Emanuel, profesor de meteorología del Instituto de Tecnología de Massachusetts.
Las tormentas también acarrearán más lluvias, otro indicio de daños, dijo Tom Knutson, un meteorólogo investigador de la NOAA.
Fuente
www.nacion.com
13 feb 2010
Estados Unidos espera más nevadas

En Maryland. Vehículos fueron sepultados por la nieve en un estacionamiento. Las tormentas son las peores en décadas en la costa este de Estados Unidos.
No más botas de USD 180. Rocío Jiménez las compró hace siete años y le fueron útiles cada invierno. “Pero la sal las mató”, dice, refiriéndose a las grandes cantidades de sal en grano que se riega en las aceras y en las calles para evitar que la nieve se congele.Su balance de lo que le costó esta última nevada: “Mis botas, unos pies mojados y congelados, interminables esperas del tren y a mis hijos un día de escuela”, dice en referencia a la suspensión de clases que ordenó el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, para reducir el tráfico vehicular.
Viajeros afectadosAl menos un millón de pasajeros que tenían previsto tomar vuelos en diversas localidades de la costa este de Estados Unidos resultó afectado por las fuertes tormentas de nieve y el consecuente caos imperante en la región. Si bien los vuelos de hoy se realizarán con normalidad, los pasajeros deberán calcular las demoras en sus viajes. Los más afectados son los aeropuertos de Washington, Baltimore, Filadelfia y Nueva York.
El tren fue el medio de transporte que más se usó en Nueva York, aunque, ya entrada la noche, todas las estaciones bajaron el ritmo, cuando la nieve caía a gajos. Era una ciudad espectral con poca visibilidad a distancia y fuertes vientos y algunos transeúntes saltando bancos de nieve. Las pérdidas fueron de USD 250 millones.
Lo mismo ocurría en Washington DC, la capital del país, donde el Congreso y el Senado desde el pasado viernes cerraron las puertas. Dos fuertes nevadas en una semana. Para la capital, este es el peor invierno en un siglo.
Fue David Latterman, uno de los más populares presentadores de la televisión estadounidense, quien graficó en su segmento de chistes cómo la nieve afecta a Washington: “No hay señales de vida y nada pasa. De todas maneras no se nota la diferencia”.
En Filadelfia, Baltimore, Atlantic City, Albany y todas las ciudades del noroeste del país también cerraron las puertas de las cortes de justicia, las escuelas, las oficinas federales y los aeropuertos.
El área rural es donde se viven los días más difíciles: sin electricidad, carreteras intransitables y aislamiento. Para los agricultores, es tiempo de preparar la tierra para la siembra de primavera. Pero “todo está demasiado enlodado y es difícil trabajar así”, comentó al diario Stateville, Andrew Harris, un cultivador de moras. Los meteorólogos tienen su explicación. “A menudo en invierno la costa este sufre de tormentas, por la gran diferencia de temperaturas que existe entre el Golfo de México y el norte. Esto crea un desbalance atmosférico y se dan grandes tormentas”, según el meteorólogo John Kocet.
Lo que pasa en la atmósfera importa poco a Steven White, quien debía viajar el miércoles al estado de Virginia, en avión. Llamó al aeropuerto La Guardia en Nueva York y se enteró que su vuelo era uno de los 5 000 despegues de aviones cancelados. Pagó una noche más de hotel.
Por si fuera poco, el este de EE.UU. volverá a tener otra tormenta el lunes. Los que no creen en el cambio climático ven que el planeta va en dirección contraria al calentamiento global. “Lo que aquí estamos viviendo es un congelamiento global”, satirizó el senador republicano Jim Inhofe.
Fuente
ww1.elcomercio.com
7 dic 2009
Un método para medir con precisión el CO2 que absorben los océanos
Un grupo de científicos, con participación española, ha desarrollado una red de observación, con la utilización de barcos comerciales, para precisar la cantidad de dióxido de carbono (CO2) absorbida por el océano, que captura y almacena gran parte de este gas, aunque su capacidad, han advertido, es limitada.Los resultados y el desarrollo de este nuevo método de medición, publicados en la revista 'Science', servirán para identificar las principales regiones que actúan como sumideros de carbono y revelan que la cantidad de CO2 varía cada año y es sensible a los cambios del clima en la región.
El método permite medir de forma precisa la cantidad de carbono natural y antropogénico -el producido por el hombre- que pasa de la atmósfera al océano, lo que es importante para saber qué medidas se deben tomar para paliar el incremento de CO2 en la atmósfera.
Seis años de investigación
El océano captura y almacena gran parte del dióxido de carbono generado por la actividad humana, mitigando de esta manera los efectos del cambio climático. Sin embargo, la capacidad no es ilimitada y hasta el momento no era posible estimarla con precisión.
Mediante campañas oceanográficas en los buques Hespérides y Las Palmas y la participación voluntaria de barcos comerciales equipados con sensores químicos, los científicos, entre ellos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Las Palmas, analizaron la cantidad de CO2 en la atmósfera y en las aguas superficiales, además de la salinidad y temperatura del agua.
Los investigadores han estudiado datos recogidos durante seis años, que se han complementado con observaciones por satélite de la temperatura superficial marina y con modelos de circulación oceánica.
"Esta gran cantidad de datos -se trata de la serie de mediciones más grande de CO2 jamás recolectada- ha permitido observar la captación de dióxido de carbono con una precisión y detalle nunca antes alcanzados", ha explicado Aída Fernández Ríos, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC en Vigo y una de las firmantes del artículo.
El método de muestreo, junto con técnicas estadísticas para la extrapolación, permite monitorizar estas variaciones y podría usarse como sistema de alerta temprana de recrudecimiento del cambio climático.
Efecto invernadero
"Algunos científicos han alertado del descenso en la captación de CO2 por parte del océano que puede ocurrir a medida que el cambio en el clima sea más pronunciado, lo que provocará una mayor acumulación de CO2 en la atmósfera, incrementando por tanto el efecto invernadero", lo que puede intensificar el cambio climático en el Atlántico Norte, según Fernández Ríos.
Aunque la investigación se ha realizado en el Atlántico Norte el método empleado y las conclusiones son extrapolables a cualquier otra cuenca oceánica del planeta.
Según datos del grupo intergubernamental para el cambio climático (IPCC en sus siglas en inglés), los humanos emiten cada año unas 8,5 gigatoneladas de CO2 debidas al uso de combustibles fósiles y la producción cementera, y unas 1,5 gigatoneladas provocadas por cambios en el uso del territorio.
A nivel global, el océano capta de forma neta más CO2 del que emite.
Este proceso es importante porque tiene un efecto mitigador frente a los efectos del cambio climático, como el calentamiento global.
4 dic 2009
Un escándalo pone en tela de juicio el cambio climático
La trama fue destapada por un grupo de hackers que subió a Internet miles de correos electrónicos que durante diez años intercambiaron investigadores del prestigioso Centro de Investigación del Clima de la Universidad de East Anglia, en Gran Bretaña.
"Acabo de completar el truco de Mike [Mann] en Nature de añadir la temperatura real a cada una de las series para los últimos 20 años (de 1981 en adelante) y desde 1961 para las de Keith para ocultar el descenso", escribió Phil Jones, director del centro, el 16 de noviembre de 1999.
Ocultar el descenso se refiere a eliminar datos que no coincidan con los gráficos del calentamiento. Jones renunció esta semana y enfrentará una investigación, según un comunicado de la universidad, que resalta que el 95% de sus datos ya son públicos.
Los escépticos y negacionistas de que el cambio climático esté causado por la actividad humana han difundido esos correos de prácticas dudosas. Gabriel Calzada, presidente del Instituto Juan de Mariana, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos y probablemente uno de los científicos más conocidos por sus postulados contra el Tratado de Kyoto, afirma: "Es un caso claro de corrupción científica. Se ha engañado a la opinión pública, lo cual no implica que no haya calentamiento y que otros científicos serios puedan tener razón. Pero sí se cae la versión más alarmista del cambio climático".
Hay científicos que han pedido cambios tras el "Climagate". Eduardo Zorita, paleoclimatólogo del Instituto de Investigación Costera de Geesthacht (Alemania), defiende en su web que Michael Mann, Phil Jones y Stefan Rahmstorf, tres de los científicos con más publicaciones en el campo, deberían ser excluidos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), "porque las evaluaciones científicas en las que participan ya no son creíbles".
Sin embargo, buena parte de la comunidad científica ha respaldado a los investigados. "Los correos muestran discusiones muy personales, como las que podríamos tener, quizá de forma más prudente, en un bar. Es normal que los colegas hablen mal de otros", escribió en un correo electrónico Jens Hesselbjerg Christensen, uno de los autores del informe del IPCC de 2007.
La revista Nature , que publicó buena parte de los estudios, respondió anteayer que hasta el momento no encuentra motivos para revisar los estudios y concluye que "el truco" de Mike es una forma coloquial de definir "una técnica inteligente [y legítima]". "La interpretación paranoide" del caso de los correos, prosigue Nature , "daría risa si no fuera porque los obstruccionistas en el Senado probablemente la usarán el año que viene como excusa para endurecer su postura" sobre la ley para reducir las emisiones de gases.
El caso ha llegado tan lejos que sobrevuela la cumbre del clima de Copenhague que empieza el lunes próximo. Si el calentamiento es falso, si la mano del hombre no tiene nada que ver, ¿para qué se va a gastar el mundo miles de millones en cambiar todo el sistema energético para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero?
¿Cómo queda el IPCC, el grupo científico creado por la ONU para actualizar el estado de la ciencia del cambio climático? En él colaboran más de 2000 científicos y, lo que le da más autoridad, los gobiernos aprueban sus informes. Es la referencia obligada. El último informe, de 2007, concluía que, con más del 90% de probabilidad, se podía atribuir el calentamiento observado a la emisión de gases de efecto invernadero por la actividad humana.
Los responsables del IPCC salieron en defensa de su trabajo. Sostienen que una cosa es que algunos científicos tengan prácticas poco éticas -en el peor de los casos- o que utilicen expresiones poco adecuadas -en el mejor de ellos- y otra muy distinta es que este caso haga tambalear décadas de investigación. Lo primero puede ser un caso de mala praxis científica. Lo segundo es suponer que hay una conspiración en la que durante décadas cientos de investigadores de todo el mundo han participado.
Gavin A. Schmidt, del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, uno de los principales institutos que proporcionan datos sobre la temperatura mundial, niega que la situación pueda salpicar al IPCC: "Los correos son irrelevantes. Nada de lo que ha salido mina los resultados de los informes del IPCC y no creo que afecte a su credibilidad. Obviamente a partir de ahora la gente tendrá más cuidado con sus comunicaciones", explica en un correo.
3 dic 2009
Científicos advierten sobre el calentamiento global y aceleración del cambio climático irreversible
El derretimiento de los glaciares, el deshielo de los suelos cercanos al polo Norte y la disminución de la capacidad de absorción de gas carbónico por las selvas y los océanos son verdaderas bombas de relojería que podrían acelerar el cambio climático, según los científicos.La concentración atmosférica en CO2, que pasó de 280 ppm hace 150 años a 385 ppm en la actualidad, sigue aumentando (las ppm o partes por millón miden la parte de moléculas de gas de efecto de invernadero en el aire).
Inclusive si las emisiones de CO2 de origen humano pararan por completo mañana mismo, la concentración atmosférica de dióxido de carbono se mantendría aún al mismo nivel durante varios siglos.
“El sistema tiene una inercia relativamente importante”, recalca el climatólogo Hervé Le Treut. Se necesitarán varias décadas, al menos, antes de poder detener el aumento de las temperaturas, y el ascenso del nivel promedio de los mares continuará durante siglos, recuerda.
“Una vez iniciada, la transición hacia un casquete polar más pequeño no será probablemente reversible”, aseguran 24 climatólogos en un documento publicado la semana pasada por el Instituto de investigaciones de Postdam sobre el clima, en vísperas de la cumbre de Copenhague (7-18 de diciembre).
El ritmo del aumento del nivel de los mares dependerá de la velocidad a la que fundirán los casquetes glaciares de Groenlandia y la Antártida. El derretimiento de los hielos en Groenlandia provocaría una elevación promedio de 7 metros en el nivel de los océanos.
La banquisa ártica, que cubre 15 millones de km2, comenzó a fundirse a mediados del presente año, durante el verano. En 2008, por primera vez, los pasos del Noroeste (Canadá) y del Nordeste (Siberia) quedaron libres de hielos al mismo tiempo.
La presencia de hielo protege al planeta porque actúa como un espejo, reflejando los rayos del sol e impidiendo que el calor sea absorbido por el suelo y los océanos. Así, cuanto menos hielo haya, más de acelerará el derretimiento de la banquisa.
Otra bomba de relojería reside en la disminución de los “sumideros” de carbono. En la actualidad, más de la mitad de las emisiones de origen humano es absorbida por la vegetación y los océanos.
Pero este reciclaje es cada vez menos eficaz. La proporción de CO2 emitida a la atmósfera, y que permanece en ella, pasó en el transcurso de los últimos 50 años de 40% a 45%.
Las selvas del Amazonas reciclan anualmente 66.000 millones de toneladas de CO2, es decir cerca de tres veces lo que emiten los carburantes fósiles del mundo.
Pero en 2005, este pulmón del planeta sufrió una grave sequía, transformando temporalmente el sumidero en fuente emisora de carbono. La multiplicación de tales episodios conduciría a una degradación irreversible de la selva tropical que se transformaría en sabana.
La descongelación de los permafrosts (capas heladas más profundas) del Gran Norte, en la cual están depositadas cantidades considerables de metano, un gas con poder de calentamiento 30 veces superior al CO2, podría, en caso de desgasificación masiva, provocar una duplicación del efecto invernadero. La elevación de las temperaturas y la acidificación de los océanos reduce su capacidad a retener el CO2.
“El riesgo de modificación de la fauna, la flora y la biodiversidad, hacen parte de los grandes riesgos”, añade Hervé le Treut. “Pero no es fácil fijar topes, ya que cada especie tiene unos umbrales, que por el momento son determinados de manera un poco empírica”, relativiza este climatólogo que no cree que exista un punto único para que la totalidad del sistema climático sufra un vuelco. “Es más bien una acumulación de cosas que pueden cambiar brutalmente”, dice.
30 nov 2009
Principales aspectos de la cumbre de Copenhague
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