21 dic. 2010

2010: el año en que la Tierra tronó

Terremotos, olas de calor, inundaciones, volcanes, super tifones, aludes, heladas y sequías mataron a un cuarto de millón de personas en todo el mundo en el 2010, el año más mortífero en más de una generación. Más personas murieron por desastres naturales este año que las que han muerto en ataques terroristas en los últimos 40.

Y, dicen científicos, la culpa es mayormente nuestra.

La mano del hombre hizo que las catástrofes naturales resultaron más mortíferas y costosas.

Malas construcciones contribuyen a hacer los terremotos más fatales de lo que debieran ser. Más personas viven en la pobreza en edificios vulnerables en ciudades atestadas. Eso significa que cuando la tierra tiembla, los ríos se desbordan, o el típico huracán azota, más gente muere.

Desastres geológicos como terremotos y volcanes "son básicamente una constante", dijo Andreas Schraft, vicepresidente de peligros catastróficos para el gigante de seguros Swiss Re, basado en Ginebra. "Todos lo que cambia es obra del hombre".

El terremoto de enero que mató a más de 220,000 personas en Haití es un ejemplo perfecto. Puerto Príncipe tiene casi el triple de habitantes que hace 25 años, muchos de ellos en extrema pobreza, que viven en casuchas precarias en barrios marginales. Si el sismo hubiese ocurrido en 1985 en lugar del 2010, el total de muertes probablemente habría rondado los 80,000, dijo Richard Olson, director de reducción de riesgos de desastres en la Universidad Internacional de Florida.

En febrero, un terremoto 500 veces más poderoso que el que azotó Haití sacudió un área en Chile que es menos poblada, tiene mejores construcciones y menos pobreza. El sismo causó menos de 1,000 muertes.

Científicos climatológicos dicen que el clima de la Tierra está cambiando por el calentamiento global generado por la actividad humana, que ha causado fenómenos extremos como masivas inundaciones y calcinantes olas de calor.

A mitad de año, en el verano boreal, un sistema climático causó una intensa ola de calor en Rusia, mientras que más al sur generó inundaciones en Pakistán que anegaron 160,500 kilómetros cuadrados. Ese sistema de calor y tormentas mató casi a 17,000 personas, más que todos los accidentes aéreos en el mundo en los últimos 15 años.

La excesiva cantidad de fenómenos climáticos extremos registrada en el 2010 es un claro ejemplo del calentamiento global del que advierten los científicos. Expertos calculan que la mortal ola de calor rusa —que fijó un récord nacional con temperaturas de 43.8 Celsius— habría ocurrido una vez cada 100,000 años sin el calentamiento global.

Datos preliminares muestran que 18 países registraron las temperaturas más altas de su historia.

"Esos eventos no habrían ocurrido sin el calentamiento global", dijo Kevin Trenberth, jefe de análisis climático del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos en Boulder, Estados Unidos.

Por eso las personas que estudian los desastres dicen que sería equivocado achacar lo sucedido en el 2010 a simplemente otro mal año.

Aunque el terremoto haitiano, la ola de calor en Rusia y las inundaciones en Pakistán fueron los desastres más mortíferos, no fueron lo único sucedido. Sismos mortíferos sacudieron también Chile, Turquía, China e Indonesia, en uno de los años más activos geológicamente en décadas. Hasta septiembre habían ocurrido 20 terremotos de magnitud de 7 o más, comparado con los 16 usuales. Pero no es un récord. Ni siquiera es mucho mayor que el promedio.

Inundaciones mataron a más de 6,300 personas en 59 países hasta septiembre, de acuerdo con la Organización Mundial de Salud. Estados Unidos, China, Italia, India, Colombia y Chad se vieron también azotados por inundaciones. El super tifón Megi, con vientos de más de 320 kilómetros por hora, devastó Filipinas y partes de China.

Hasta el 30 de noviembre casi 260,000 personas habían muerto en desastres naturales en el 2010, comparado con 15,000 en el 2009, de acuerdo con Swiss Re. En comparación, las muertes por terrorismo desde 1968 hasta el 2009 fueron menos de 115,000, según el Departamento de Estado norteamericano y el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore.

La organización caritativa Oxfam dice que 21,000 de las muertes por desastres naturales ocurridas este año estuvieron relacionadas con el clima.

Luego que fuertes tormentas invernales paralizasen parte de Estados Unidos y se registraron nevadas récord en Rusia y China, las temperaturas subieron a niveles casi inauditos.

El año podría terminar siendo el más caliente en la historia, o al menos entre los tres primeros, dijo la Organización Meteorológica Mundial. La temperatura global promedio hasta el final de octubre fue de 14.74 Celsius, ligeramente más alta que el récord previo del 2005, de acuerdo con el Centro Nacional de Datos Climáticos en Estados Unidos.

En mayo, Pakistán registró 53.9 Celsius, lo que puede haber sido la mayor temperatura jamás registrada en un área habitada.

Y partes de la cuenca del río Amazonas en Brasil sufrieron una sequía que redujo sus aguas al nivel más bajo en la historia.

Desastres causaron 222,000 millones de dólares en pérdidas económicas en el 2010 —una cifra mayor que la economía de Hong Kong— de acuerdo con Swiss Re.

El asesor científico de la Casa Blanca John Holdren dijo que o hacemos algo acerca del cambio climática o nos acostumbramos a los desastres naturales. "La ciencia nos dice claramente que podemos esperar más y más de ese tipo de eventos dañinos hasta que las emisiones de gases de invernadero por la sociedad sean radicalmente reducidas".

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La lluvia en Colombia crea “pueblos fantasmas”


Unas 15 poblaciones del país deberán ser abandonadas, ya que con los daños son irrecuperables.

Víctima del fenómeno de La Niña, Colombia padece ahora una dramática situación a causa de las fuertes lluvias. Es tal la tragedia –que se ha cobrado 283 muertos, 68 desaparecidos y más de 2,1 millones de afectados– que una guerrilla decretó un cese al fuego, la Cruz Roja a lertó sobre la aparición de 15 “pueblos fantasma” y el gobierno de Juan Manuel Santos, de la mano de personajes como Shakira, lanzaron un SOS al mundo para conseguir los 5.000 millones de dólares que cuesta hacer frente a la emergencia.

Ayer, organismos de socorro colombiano evacuaban por la fuerza a miles de personas de sus casas que se rehusaban a salir pese a tener el agua “hasta el cuello”. Las autoridades intentaban demostrar el peligro de muerte al que estaban expuestos ante la crecida de ríos, hundimientos y deslizamientos de tierra.

Las lluvias ya dejaron el primer pueblo fantasma: Gramalote, un poblado en la frontera con Venezuela, quedó desierto luego de que la mitad de sus casas se vinieron abajo a causa de los deslizamientos.

Sus 4.000 pobladores tuvieron que huir en medio de la noche , con lo poco que lograron rescatar. Según la Cruz Roja colombiana, otras 15 localidades están en alto riesgo de desaparecer y por lo tanto han recomendado al gobierno de Santos que lleve a sus habitantes hacia refugios temporales ubicados en las zonas más altas de las montañas.

“Esta temporada de lluvias, sin precedentes en Colombia, deja desde enero más de 283 colombianos muertos, 271 heridos, 68 desaparecidos y 2,1 millones de damnificados . Los torrenciales aguaceros afectan a 28 de las 32 provincias del país arrasando cultivos y provocando la muerte de los animales”, señaló a ClarínCarlos Márquez jefe del socorro nacional de la Cruz Roja Colombiana. Unas 3.100 viviendas han sido destruidas y 305 mil averiadas.

El gobierno cifró el costo para reparar los daños en más de 5.000 millones de dólares e inició una campaña para recaudar fondos. Hasta el momento ha recibido un total de 10,5 millones de dólares en donaciones de 21 países y donantes, según Diego Molano, director de la Agencia Presidencial para la Acción Social organismo que coordina la atención a las víctimas.

A la causa se unió la cantante Shakira a través de un video divulgado en internet, en el que invitó “a toda la comunidad internacional y a todos mis hermanos colombianos a que unamos nuestros esfuerzos en uno de los momentos más críticos que ha vivido mi país en décadas: este invierno crudísimo que ha dejado a miles de damnificados”, según dijo.

“Necesitamos purificadoras de agua, alimentos para miles de niños que se encuentran al borde de la muerte si no actuamos rápido”, concluyó.

Por causa de los estragos de la lluvia, la economía cerró el año con un duro impacto y las autoridades de salud alertaron sobre la posibilidad que se presenten brotes de epidemias e incluso de cólera. Además, según reveló el propio Santos, cerca de un millón de hectáreas cultivadas han sido afectadas por las intensas precipitaciones.

La situación es tan dramática que el gobierno decretó el estado de emergencia para poder maniobrar frente a la tragedia y hasta la cúpula del insurgente Ejército de Liberación Nacional (ELN) –segunda guerrilla colombiana- ordenó un cese al fuego unilateral en algunas poblaciones para no entorpecer a los organismos de socorro.


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Al menos 20 barrios inundados deja aguacero en Cúcuta


Un fuerte aguacero dejó cuatro personas heridas, tras ocasionar el colapso de una pared en una vivienda del barrio Santa Teresita. Entre los herido se encuentra una menor de dos años quien sufrió fractura toráxica y otros tres adultos que presentan heridas en diferentes partes del cuerpo.

El fuerte aguacero que duró aproximadamente cinco horas, ocasionó inundaciones en unos 20 barrios la ciudadela La Libertad, El Cují, San Mateo y Margaritas.

La situación en el municipio de Los Patios no es diferente, el desbordamiento de la quebrada Juana Paula en el municipio de Los Patios, ocasionó la inundación de otras 100 viviendas, en los barrios de Pisarreal, Juana Paula y Chaparral, al desbordarse la quebrada en horas de la madrugada.

Los organismos de socorro han evacuado a las familias damnificadas por el invierno y hasta el momento no hay reporte de víctimas, ni heridos.

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Alerta en Écija por el nivel del Genil y los problemas del arroyo

Dos inundaciones en doce días y previsiones no muy optimistas han llevado al Consistorio a poner en alerta a los servicios de emergencia

Écija se mantiene en alerta no sólo por las dos inundaciones sufridas en las dos últimas semanas, sino por la previsión de nuevas anegaciones a causa del agua. El alcalde ecijano, el socialista Juan Wic, decretó ayer de nuevo la alerta en la ciudad. Las dos recientes inundaciones y, sobre todo, la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) que anunciaba alerta amarilla por fuertes vientos y lluvias desde las 2 de la tarde de ayer y hasta las 12 del mediodía de hoy y que presumiblemente se extenderá también durante la noche de hoy y hasta mañana hicieron que el regidor pusiera en sobre aviso a las fuerzas de emergencia de la ciudad y a los propios ciudadanos, a los que ha pedido precaución y que pongan a buen recaudo enseres y vehículos estando preparados para lo que pueda venir. El Ayuntamiento puso para ello a disposición de todos los ciudadanos los medios municipales.

Las previsiones hablan de 15 litros por metro cuadrado en una hora, con un total acumulado estimado en unos 40 litros por metros cuadrados en el transcurso de la alerta. Aún así, esto puede cambiar y teniendo en cuenta los antecedentes en la ciudad y que ya «llueve sobre mojado» es preferible estar en alerta, según explicaba el alcalde. Con todo, aclaró que la alerta no se pone en marcha porque la situación sea más grave que antes o no, sino por mera previsión. Écija tiene dos frentes abiertos, por una parte el Genil, cuya crecida histórica protagonizó las inundaciones del pasado 6 y 7 de diciembre y, por otro lado, el arroyo Argamasilla, que discurre de manera subterránea por la ciudad y que causó el 6 de diciembre inundaciones en el casco histórico, como el pasado sábado.

La comisión técnica que trabajaba desde ayer en la ciudad finalmente decidió por la tarde como medida urgente y provisional que se levantaran dos escolleras o muros de contención en la cabecera del arroyo para desviar en lo posible el caudal ante la previsión de lluvias de las próximas horas. Por ello, desde primeras horas de la tarde un operativo puesto en marcha por el Ayuntamiento trabajó en ello, ante la atenta mirada de ecijanos curiosos y preocupados.

Además Écija recibía la visita del el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, para asistir a una reunión de coordinación convocada en el municipio, en el transcurso de la cual el consejero anunciaba que cuando finalicen las dos actuaciones hidráulicas que están en curso, el encauzamiento del arroyo Argamasilla y su limpieza, se dará una «solución definitiva» a los problemas de inundación que sufre el municipio. Asimismo, indicaba que las actuaciones de limpieza en el arroyo se retomarán «cuando escampe» y ha previsto que «en unas semanas» puedan completarse. Según señaló, «en algunas zonas el arroyo se había ido colmatando y nos hemos encontrado con un muro prácticamente». Además, apuntó que la Consejería ha puesto a disposición de la localidad «medios materiales y humanos suficientes» para que se puedan tomar las medidas preventivas necesarias, mandando «un mensaje de confianza».

Por otro lado, la parlamentaria del PP de Andalucía Carolina González Vigo se desplazó hasta el municipio para conocer la situación de primera mano. Así, la popular reconoció «el trabajo realizado por la fuerza del orden y los equipos de limpieza», mostrando su «solidaridad con los afectados por las recientes inundaciones». González Vigo lamentó «la incompetencia e irresponsabilidad del PSOE por los retrasos en las obras, a las que le están dando vueltas desde el año 1998». «Es inaceptable que las obras de limpieza tuvieran que estar en seis semanas desde el 22 de septiembre y que a la fecha se encuentren al 60 por ciento». Por su parte, el portavoz del PP en Écija, Ricardo Gil-Toresano, solicitó una reunión urgente de la junta de portavoces de la ciudad, anunciando que pedirá que Écija se acoja al Real Decreto mediante el cual se declararía la ciudad como «zona catastrófica».

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20 dic. 2010

Más de 30 muertos por inundaciones en provincias angoleñas

Al menos 31 personas murieron y otras 16 resultaron heridas en las provincias angoleñas de Huambo y Moxico como consecuencia de persistentes aguaceros en los últimos días.

El viceministro del Interior para Protección Civil y Bomberos, Eugénio Laborinho, dijo a medios de prensa locales que las lluvias también dejaron un saldo de miles de damnificados.

Según la fuente, en Huambo, 525 kilómetros al sureste de Luanda, las inundaciones provocaron 30 muertes, 16 heridos y cerca de 250 familias quedaron desprotegidas.

Más de ocho mil familias se encuentran sin abrigo hogareño en Alto Zambeze, comuna de la provincia de Moxico, en el este de Angola, indicó.

También en ese territorio resultó muerta una persona y fueron destruidas más de cinco mil viviendas, ocho centros escolares, seis iglesias y cerca de 100 hectáreas de diversos cultivos, afirmó.

En las zonas dañadas una comisión multisectorial, al tiempo que evalúa daños, entrega alimentos, tiendas de campañas y otros artículos útiles para los damnificados, de acuerdo con las autoridades.

Cuando restan aún cuatro meses de lluvias, los aguaceros se han sentido últimamente en ciudades como Luanda, capital del país, donde existe una infraestructura inadecuada para la evacuación de las aguas.

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Presa de Cantarrana salvó de inundaciones a un millón de personas


La obra de alta ingeniería, construida en el sur de Bogotá en 2007, contiene al río Tunjuelo.

Cuando medio país sufre los estragos del invierno más violento de la historia y el Gobierno pone en marcha un plan para reconstruir las zonas devastadas, más de un millón de personas del sur de Bogotá le dan gracias a Dios porque la tragedia, en esta ocasión, no tocó sus puertas.

Se trata de una fortuna con nombre propio. Se llama la presa de Cantarrana, una monumental obra construida en Usme por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, a un costo de 49 mil millones de pesos y con una función clara: contener la tradicional furia del río Tunjuelo, cuando su cauce aumenta por culpa de las lluvias.

Durante décadas, las imágenes se repetían en los meses de abril y diciembre y llenaban titulares en los periódicos: personas y viviendas quedaban sepultadas en Tunjuelito, Ciudad Bolívar, Kennedy, Bosa y Usme, en las temporadas invernales. Los damnificados vivían en 42 barrios y se contaban por miles. Con el agua al cuello, dormían hasta en las iglesias.

'Lo mejor que tenemos'

En los últimos tres años las cosas han cambiado, gracias no sólo a Cantarrana sino a un paquete de obras del Acueducto, que incluyen un muro mecánicamente estabilizado en los barrios San Benito y Tunjuelito, que costó 1.300 millones de pesos.

Esta especie de fortaleza protege a los vecinos, quienes se enteran ahora de las inundaciones por los noticieros.

Eriberto Guzmán, de 31 años y quien trabaja en las famosas curtiembres de San Benito, recuerda que durante 10 años perdió camas y electrodomésticos. "Uno estaba durmiendo y de un momento a otro sentía el agua ahí, al lado de uno. La cama empezaba a flotar y se armaban como remolinos", relata este padre de cinco hijos, cuya vivienda quedaba justo al lado de la ribera del Tunjuelo, donde vivían unas 500 personas.

¿Cuánto tardaban estas familias en reponerse de una inundación? Guzmán cuenta que, en promedio, la vida volvía a ser la misma en un año.

"Pero después el río se rebotaba al otro año y volvíamos a quedar mal", dice Guzmán, un hombre diestro en su momento para sacar el agua de su casa en baldes. Su amigo de barrio, Diego Pérez, de 23 años, llegó a tenerle auténtico miedo a la lluvia. "Es que el agua asustaba y todos nos afanábamos", señala este habitante de San Benito, un barrio con calles destapadas donde hay que caminar con las manos en las narices, por cuenta de los olores nauseabundos que expulsan las curtiembres.

En el barrio Tunjuelito, el estudiante Joner Camacho, de 30 años, y la ama de casa Graciela Abril, de 45, viven cerca del Parque El Mosco, llamado así por la presencia de mosquitos. Aseguran que el agua les llegaba hasta la cintura y dicen que las calles no ayudaban, pues son empinadas y esto hacía que las corrientes bajaran con más fuerza y colapsaran los alcantarillados. Hoy, hablar de inundaciones es cosa del pasado. Gracias a la inversión del Gobierno, la tragedia, por fortuna, ya se fue de aquí.

Una obra que tuvo muchos enredos

Una millonaria investigación, que comprometería 5.436 millones de pesos, enfrenta el ex gerente del Acueducto Édgar Ruiz, por Cantarrana. La Contraloría investiga obras que, al parecer, no han sido justificadas.

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Fuga de químicos y ordeña de ductos azotan a Texmelucan en dos años

Una fuga de gas tóxico, caídas de árboles y bardas por lluvias y una explosión que causó la muerte de 27 personas, son el saldo que ha registrado el municipio de San Martín Texmelucan en los últimos dos años gobernados por Noé Peñaloza Hernández.

Texmelucan tiene antecedente en accidentes con Oxiquímica

En abril de 2009 la empresa Oxiquímica S.A. de C.V. ubicada en la comunidad de Temaxcalac, Texmelucan, presentó una fuga de acrilato de etilo, un gas tóxico que se utiliza para aromatizar diversos productos como la Coca-Cola.

El colapso de un contenedor con ocho mil litros del producto (al 40 por ciento) ocasionó que el gas -que provoca ceguera o muerte en exposiciones prolongadas- mantuviera en tensión a pobladores de Tepetitla, Villalta, San Mateo Ayecac, Tlaxcala, así como Temaxcalac, Moyotzingo y Atoyatenco, debido a que se propagó por espacio de diez horas.

Por otra parte, las lluvias y los vientos ocasionaron que el 9 de agosto el enrejado de la Parroquia de San Martín Obispo de Tours en pleno centro de la ciudad aplastara cuatro vehículos al caerse, además un árbol se desplomó sobre un tráiler frente a la delegación de Bomberos y la inundación de los puentes de Santa Catarina Hueyatzacoalco, provocaron incomunicación en la cabecera.

Protestan contra edil por ingobernabilidad

Otro punto rojo fue denunciado por los pobladores el pasado 25 de noviembre, quienes a través de una marcha de San Martín Texmelucan a Casa Aguayo en Puebla solicitaron la expulsión del edil Peñaloza Hernández, argumentando que el municipio conurbado padece ingobernabilidad y sus finanzas presentan opacidad.

A los puntos anteriores se le suma la explosión de un ducto de Pemex que ocasionó la muerte de al menos 23 personas la madrugada de este domingo. Las primeras indagaciones apuntan a que el accidente se originó por una toma clandestina.

Pemex tampoco es novato en accidentes

El 12 de julio de este año una pipa de Petróleos Mexicanos (Pemex) que iba con exceso de velocidad volcó sobre una casa de la colonia 2 de abril en la ciudad de Puebla, derramando más de 20 mil litros de gasolina, por lo que fue necesario desalojar a más de 100 familias ante el riesgo de una explosión.

Pese a las lesiones que ocasionó la pipa de la paraestatal, luego de dos meses, ni su aseguradora GNP ni Pemex habían cubierto los daños a la principal casa afectada.

En tanto que el 16 de enero de 2009 una pipa que transportaba diesel, que iba en sentido de Puebla a Orizaba, volcó a la altura del estadio Cuauhtémoc, tras impactarse contra el muro de contención.

Es importante recordar que pese a la clausura de una toma clandestina de gasolina que realizó la PGR en septiembre en Amozoc de Mota, en octubre se volvió a detectar otro punto apócrifo en el barrio de Ignacio Zaragoza del citado municipio.

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