2 sept. 2011

¿Es real el cambio climático?


Una investigadora de la Universidad de California critica la “politización” de un fenómeno que a su juicio tiene sobrados fundamentos científicos.
Las encuestas muestran que en los últimos años cada vez son menos los estadounidenses que creen que el calentamiento global es una amenaza, y que es ocasionado por la actividad del hombre.
Eso a pesar del consenso que existe entre muchos científicos de que el cambio climático no sólo es algo real sino que además está causado mayormente por los combustibles fósiles utilizados en los vehículos y plantas eléctricas.

En un libro titulado “Mercaderes de la duda”, la profesora de historia de la Universidad de California Naomi Oreskes explora por qué tantos estadounidenses no confían hoy día en la ciencia.
La autora revela su tesis a partir del mismo subtítulo del libro: “Cómo un puñado de científicos ocultó la verdad desde el humo del tabaco hasta el calentamiento global”.
Según la investigadora, desde que los médicos descubrieron hace 50 años que el alquitrán de los cigarrillos causaba cáncer, el patrón ha sido el de confundir a la gente sin llegar a afirmar o desmentir hechos, sólo limitándose a no darlos realmente por seguros.
En su libro Oreskes sostiene que el actual debate en torno al cambio climático no es acerca del calentamiento del planeta, algo según ella bien documentado por evidencias científicas, sino que se trata de un debate sobre la política.
Eso explica, dice, por qué el Congreso estadounidense rechazó en 2009 un plan para hacer frente al problema y que hubiese puesto límite a las emisiones de carbono que ocasionan el cambio climático.
Oreskes señala que el argumento utilizado es el de que sería un error gastar gran cantidad de dinero en tecnologías alternativas y un error tener regulaciones gubernamentales, entre otras medidas, “si el problema no se ha comprobado que sea real”.
En un reciente discurso electoral, el aspirante republicano a la candidatura presidencial y gobernador de Texas, Rick Perry, quien dijo no ver con buenos ojos que EE.UU. gaste una enormidad de dinero por algo que “no ha sido probado” y que desde su perspectiva personal “es cada vez más cuestionable”.
En “Mercaderes de la duda”, la investigadora sostiene que “la lluvia ácida, el humo de los cigarrillos que respiran los no fumadores, la destrucción de la capa de ozono y el calentamiento global son problemas reales”, y dice que “la pregunta que hay que hacerse es cómo lidiar con ellos”.

De acuerdo con Oreskes, la ciencia no es cuestión de opiniòn sino de evidencias, y negar la verdad “no consigue que los problemas desaparezcan”.

El huracán Irene en Nueva York


La alarma en Manhattan ha sido un poco exagerada
El lunes después del huracán, estando en el aeropuerto de La Guardia a punto de embarcar en un avión con destino a West Palm Beach, estuve hablando con algunos residentes de Nueva York sobre su reacción ante el Irene. Es lamentable lo que ha ocurrido, los destrozos en varias partes del país y el alto coste de los daños ocasionados por la intensa lluvia y el viento. Aunque la alarma en Manhattan ha sido un poco exagerada.
Es cierto que es fundamental extremar las precauciones, especialmente en un caso como este: la infraestructura de la ciudad de Nueva York no está tan preparada para este tipo de fenómenos naturales como, pongamos por caso, Florida. Es cierto que es difícil calibrar la intensidad del impacto final de tales fenómenos meteorológicos, y siempre es mejor prevenir que sufrir algún tipo de daño resultado de la falta de precaución. Además, desgraciadamente, el huracán ha ocasionado serios accidentes en varios estados del país y también en algunos barrios de Nueva York. Pero el sentimiento general es que hubo demasiada alarma en Manhattan. Gente acostumbrada a ir a trabajar a sus oficinas hasta la madrugada, asistir a eventos y, en general, desplazarse por la ciudad a cualquier hora del día y de la noche bajo lluvias torrenciales, a veinte grados bajo cero o con nieve casi hasta las rodillas estuvo encerrada en su casa un fin de semana mientras fuera caían de vez en cuando finas gotas de agua.

Durante una semana los canales informativos de televisión, CNN, MSNBC, Fox News, NY1, dedicaron buena parte del día al posible impacto del huracán en Nueva York: de qué categoría era, del 1 al 5 (empezó en 3, como huracán, y acabó en 1, como tormenta tropical), qué recorrido seguiría, cuándo llegaría a cada punto, qué medidas de precaución debían tomar los ciudadanos, etc. En cada canal, un reportero con botas de agua repetía que venía Irene. Los que estábamos en Nueva York agradecimos la información y nos preparamos para lo peor. Fue admirable la organización del alcalde de Nueva York y su capacidad de liderazgo en un momento de crisis. En el mapa de los cinco boroughs de (Manhattan, Brooklyn, Queens, Staten Island, Bronx) señalaron tres zonas en riesgo de inundación, A, B, C, de mayor a menor grado de peligrosidad. Las más peligrosas eran, obviamente, las que estaban al lado del agua. Todos los residentes de esas áreas debían ser evacuados. A medida que se aproximaba el viernes los medios de comunicación informaban de los shelters o refugios a donde podían acudir los evacuados. Fueron desplazadas 370.000 personas entre el viernes y el sábado. A los que no tenían que irse, les recomendaron que compraran provisiones, linternas, velas, agua, comida enlatada. Algunos cubrieron las ventanas con papel de periódico y llenaron la bañera de agua.
El sábado suspendieron el transporte público y bastantes vuelos, cerraron los puentes para evitar accidentes automovilísticos con el impacto del viento, cancelaron todos los espectáculos de Broadway y las trescientas actividades que estaban planeadas en la ciudad para ese fin de semana. Y los establecimientos cerraron sus puertas al mediodía. El sábado por la mañana bajé al supermercado y me encontré una cola de gente que recorría varios pasillos, con los carros repletos de comida. Mientras avanzaba la cola seguían cogiendo comida de los estantes de al lado y metiéndola en el carro. De vuelta en mi apartamento encendí la tele y vi al alcalde de Nueva York dando una rueda de prensa: “Los que tienen que ser evacuados, si no han salido ya de su casa, que lo hagan ahora. No esta tarde, ni esta noche. ¡Ahora!”.

Cuando me levanté el domingo por la mañana, me acerqué a la ventana, miré abajo y vi pequeñas cabezas paseando por la calle, entre la llovizna. Mis ojos buscaban indicios, relacionaban dos imágenes, la del sábado y la del domingo, pero no encontraban ninguna diferencia. La gente paseaba normal, los taxis circulaban zigzagueando como de costumbre, las ventanas de los rascacielos estaban intactas, las farolas seguían en su lugar y los árboles estaban impertérritos. Varios residentes de Manhattan tenían la sensación de que el alcalde y los medios fueron un tanto tremendistas respecto a esa ciudad. Pero en otros lugares sí se vivieron graves consecuencias del huracán: varias personas perecieron a pesar de las medidas de seguridad y los previos avisos de las zonas de peligro, en algunas casas perdieron la electricidad, y algunos los sótanos quedaron inundados. Deberíamos tratar de alcanzar un punto medio, un punto un tanto más moderado, en el que nos aseguráramos (el gobierno, las fuerzas de seguridad y los ciudadanos) de que hemos tomado todas y cada una de las precauciones necesarias sin pasar a un extremo.

Lluvias y tornado causaron destrozos


La soleada mañana tuvo un cambio radical para miles de limonenses y generaleños que vieron cómo un tornado y los torrenciales aguaceros estuvieron a punto de llevarse sus casas en segundos.
Las situaciones más alarmantes se vivieron en Limón y San Isidro de El General. En la provincia caribeña un gigantesco tornado botó gran cantidad de árboles, suspendió el servicio eléctrico, obstaculizó caminos con escombros y dejó seriamente dañadas varias casas.



RÍO SE ENFURECIÓ
Los habitantes de San Isidro de El General no fueron atacados por un poderoso tornado sino por un torrencial aguacero que por poco se lleva uno de los principales puentes de la comunidad.
Durante una hora y media las lluvias bañaron a los generaleños, lo que hizo que el caudal del río San Isidro aumentara impresionantemente y atentara con desprender el puente, sin embargo parte de los muros de contención sí fueron arrasados por la corriente.
Daniel Poleo, del Instituto Meteorológico Nacional, declaró que el tornado en Limón se debió a un sistema de baja presión que está afectando el Caribe y que los vientos alcanzaron una velocidad superior a los 65 kilómetros por hora.
Fuente

Un agosto caluroso y muy seco


El mes pasado fue más de un grado más cálido de lo normal y llovió un 78 % menos de lo habitual
La Agencia Estatal de Metereología (Aemet) informó ayer de los datos del pasado mes de agosto, que ha sido muy caluroso y muy seco, según los números que Aemet hizo públicos ayer. La temperatura media fue de 24,8 grados centígrados, es decir, 1,1 grados superior a la media histórica, que es de 23,7ºC. Esta temperatura convierte a este mes de 2011 en el tercer agosto más cálido desde 2003, el más caluroso desde que se empezaron a computar datos hace cuarenta años. En las capitales de provincia, por su parte, también ha sido un mes más cálido de lo normal, aunque un poco menos en Valencia. La temperatura media en Castelló y Alicante fue más de un grado superior a la media -1,5 y 1,4 grados, respectivamente-, mientras que en el Cap i Casal la diferencia se quedó en 0,7 grados por encima de los 25,5ºC de media histórica.
Respecto a las precipitaciones, agosto ha sido un mes particularmente seco. No es que sea la época del año en que más llueve en la Comunitat Valenciana, pero este mes los 5,3 litros por metro cuadrado que han caído de menos sobre el territorio valenciano son un 78% inferiores a la media. En amplias zonas del interior de la provincia de Valencia y en algunas de la de Alicante no ha llovido absolutamente nada, ni una gota. Por el contrario, más al norte, en el interior de Castelló, se han llegado a contar hasta 75 litros por metro cuadrado debido a las habituales tormentas de verano. De hecho, Morella fue azotada el pasado cinco de agosto por una fuerte tormenta que descargó 58 litros por metro cuadrado con presencia de granizo, como el que cayó en Valencia a principios de verano.
Sin agua en Alicante
Precisamente la capital de la Comunitat Valenciana ha sido la que más lluvia ha recibido. De todas maneras, los 4 litros por metro cuadrado que han caído sobre Valencia están muy lejos de los 19,1 litros por metro cuadrado que se registran habitualmente durante agosto. Sobre Alicante, por su parte, prácticamente no ha llovido: 0,1 litros por metro cuadrado, cuando la media histórica es de 8,3 litros.
Agosto de 2011 ha sido el sexto más seco de la historia, y el más seco desde 2006. Sin embargo, Aemet ya informaba ayer de que agosto es habitualmente uno de los meses con menos lluvias del año, "y por tanto estas desviaciones de precipitación respecto a la media suelen ser poco importantes en el balance anual".
Para este final de semana se espera que el tiempo empeore y que haya tormentas de verano en casi todo el territorio de la Comunitat Valenciana.

1 sept. 2011

La NASA muestra al huracán Katia

Las compañías petróleras y de gas natural en el Golfo de México, siguen observando la masa de tormentas eléctricas en el Caribe.



El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH), en Miami, dio a conocer que la tormenta tropical Katia se ha transformado en el segundo huracán de la actual temporada de huracanes en el océano Atlántico, que va desde junio a noviembre.
Por lo general se esperan 11 a 12 tormentas con nombre en la temporada del Atlántico, sin embargo a principios de septiembre Katia ya es la tormenta número 11 con nombre.
A la misma vez, el servicio meteorológico de Estados Unidos observa otra masa de tormentas eléctricas que se está organizando en el Caribe, que podría recibir el nombre de Lee, y que ya ha llevado a evacuar algunos trabajadores en el Golfo de México.
La NASA muestra imágenes del huracán Katia captadas desde la Estación Espacial Internacional, a 320 kilómetros sobre la superficie de la tierra a las 10:40 la mañana de este 1º de septiembre de 2011.
Avance de Katia
En tanto Katia avanza en dirección oeste-noroeste con vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora y el CNH alerta que podría convertirse para el fin de semana en un huracán "importante" con vientos superiores a 178 kilómetros por hora.
Sin embargo, el Centro de Huracanes sostiene que aún es demasiado pronto para estimar si será un peligro para las islas del Caribe, como para territorio continental estadounidense.
Según los pronósticos, el huracán giraría hacia el noroeste en un par de días, en una trayectoria que lo mantendría alejado de las islas del Caribe, aunque acercándose a la isla de Bermudas, en una semana. Otros modelos la ubicaron incluso más al norte, lejos de la costa este de Estados Unidos.
Tras el desastre provocado por el huracán Irene en la costa este de Estados Unidos hace una semana, las autoridades ahora están pendientes de Katia.
Tormenta en el Golfo de México
Además, las compañías petróleras y de extracción de gas natural en el Golfo de México, siguen observando la masa de tormentas eléctricas en el noroeste del Mar Caribe, que el CNH advierte que tiene una "alta" posibilidad de convertirse en un ciclón tropical en los próximos dos días.
British Petroleum (BP) fue la primera petrolera en evacuar a algunos trabajadores de sus plataformas en el Golfo de México. También Anadarko Petroleum dijo que evacuará trabajadores no esenciales y Royal Dutch Shell dijo que se estaba preparando para evacuaciones.

Fuente:http://www.voanews.com/spanish/news/usa/katia-tormenta-atlantico-huracan-irene-lee-128883058.html

Inundaciones ceden en este de EU tras paso de 'Irene'; víctimas sufren


MILLBURN, ESTADOS UNIDOS.- Nueva York sufrió daños por mil millones de dólares tras la destrucción de 600 viviendas, la inundación de seis ciudades y deterioro de 150 carreteras y 56 mil hectáreas de tierras de cultivo
Las inundaciones empezaron a ceder en zonas del noreste de Estados Unidos devastadas por el huracán "Irene", pero muchas comunidades todavía estaban bajo el agua el miércoles y rescatistas luchaban con rutas cortadas y ríos caudalosos para entregar suministros de emergencia.
La tormenta descargó hasta 38 centímetros de lluvia el sábado y domingo en la costa este estadounidense. Los ríos alcanzaron niveles récord en 10 estados y algunos cursos de agua todavía no habían llegado a su punto máximo el miércoles, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Amplias zonas de los estados de Nueva Jersey, Nueva York y Vermont seguían bajo el agua, y la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés) dijo que había tenido que aplazar proyectos a largo plazo y centrarse en llevar alivio inmediato a los estados afectados.
El organismo dijo que disponía sólo de 800 millones de dólares restantes en su fondo de ayuda para desastres.
Unos 1.8 millones de hogares y negocios seguían sin electricidad después de que unos 6.7 millones de viviendas o locales comerciales perdieran el suministro eléctrico.
Con daños valorados en miles de millones de dólares -Standard & Poor's calcula que el total nacional será de 20 mil millones de dólares, aunque otros han estimado la cifra en la mitad-, los dueños de casas también estaban luchando para lograr el pago de parte de compañías de seguros que excluyen cobertura de daños por inundaciones.
El estado de Nueva York sufrió daños por mil millones de dólares tras la destrucción de 600 viviendas, la inundación de seis ciudades y el deterioro de 150 carreteras y 56 mil hectáreas de tierras de cultivo, según el gobernador, Andrew Cuomo.
"A veces lo esencial es lo esencial. Necesitamos ayuda económica", sostuvo Cuomo.
Las actividades de rescate han vuelto a encender las batallas en Washington sobre el presupuesto. Algunos republicanos han dicho que el gasto adicional para ayudar a estas comunidades debe ser compensado con reducciones en otras partidas presupuestarias.

Fuente: http://www.informador.com.mx/internacional/2011/318840/6/inundaciones-ceden-en-este-de-eu-tras-paso-de-irene-victimas-sufren.htm

30 ago. 2011

Muertes, inundaciones y pérdidas millonarias deja “Irene” en EU

WILMINGTON, ESTADOS UNIDOS (30/AGO/2011).- La tormenta tropical “Irene” salió de territorio estadounidense dejando almenos 40 muertos, inundaciones históricas en el Estado de Vermont y millones de personas sin electricidad a lo largo de la Costa Este tras su devastador paso de dos días. Una firma de evaluación de catástrofes calcula en siete mil millones de dólares los daños causados por el paso del ciclón.

Pero si “Irene” perdonó en Nueva York, no ocurrió lo mismo con el pequeño Estado de Vermont (Nordeste), fronterizo con Canadá, que sufrió inundaciones, las peores desde 1927, según sus autoridades.

En la capital, Montpelier, el agua estaba empezando a retroceder ayer al mediodía y unas 37 mil 500 personas se encontraban sin electricidad, sumándose a los millones de afectados por el mismo problema a lo largo de toda la Costa Este del país.

“En algunos lugares ni siquiera podemos acercarnos al daño”, afirmó Joe Kraus, del Servicio Público Central de Vermont, al referirse a la geografía de ese Estado montañoso y sin salida al mar, además repleto de ríos y arroyos que corren por sus valles.

Al paso de “Irene” se le atribuyen más de 40 muertos en nueve estados del Este de Estados Unidos (Nueva York, Carolina del Norte, Pensilvania, Virginia, Nueva Jersey, Connecticut, Florida, Vermont y Maryland), dijeron funcionarios de emergencia y medios de información locales.

La mayoría de las muertes se produjeron por caídas de árboles, accidentes de tránsito o cuando personas fueron arrastradas por las inundaciones.

Según Eqecat Inc., una firma de evaluación de catástrofes con sede en Oakland, California, el total de los perjuicios que habría dejado “Irene” durante su pasaje el fin de semana por el Este de Estados Unidos podría llegar a los siete mil millones de dólares.

Autoridades de Estados Unidos previeron que pasarán días hasta que los ríos se estabilicen, mientras la Cruz Roja indicó que estaba preparada para brindar suministros durante semanas a los afectados por la tragedia.

“La amenaza de inundación rápida, que ha sido igualmente devastadora, en su mayor parte ha terminado”, aseguró en conferencia de prensa David Vallee, quien está a cargo de los pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología para la región de Nueva Inglaterra.

Un fin de semana para recordar en Nueva York

Los neoyorquinos volvían al trabajo y recuperaban poco a poco la normalidad después de que “la ciudad que nunca duerme” se viera prácticamente paralizada durante todo el fin de semana por el paso del huracán “Irene”, que degradado a tormenta tropical fue menos devastador de lo que se había temido.

El ajetreo regresaba poco a poco a las calles de la Gran Manzana tras la nerviosa calma que imperó el sábado y el domingo ante la llegada de un ciclón por el que la ciudad se blindó cerrando el sistema de transporte público, donde pasan diariamente una media de once millones de personas, y todos sus aeropuertos.

“’Irene’ nos dio un fin de semana para recordar. Obviamente podría haber sido peor, pero todavía hay miles de neoyorquinos sin luz”, reconoció el alcalde Michael Bloomberg, quien no ocultó su satisfacción porque los autobuses y el metro funcionaron desde la mañana.

Las autoridades respiran aliviadas porque “Irene” no dañó como se esperaba y porque el gigantesco sistema de metro se logró reanudar mucho antes de lo esperado: a las 06:00 horas comenzó a correr el suburbano, con menos trenes y cambios en el servicio.

Fuente

Desastres naturales aumentan la tendencia a la depresión

Los fenómenos meteorológicos extremos pueden producir estrés y abuso de alcohol y drogas, según un estudio realizado en Australia

Los ciclones, las sequías y otros fenómenos potenciados por el calentamiento global repercuten en el estado psicológico de las personas afectadas.

La investigación precisa que los fenómenos meteorológicos pueden dejar secuelas psicológicas tendientes a la depresión, al consumo de drogas y alcohol y al estrés. Incluso, pueden producir comportamientos violentos, problemas y rupturas familiares y elevar la tasa de suicidio.

Además, de acuerdo con el informe "Un clima de sufrimiento", la continuidad de eventos meteorológicos extremos crearon niveles de inseguridad y ansiedad en los menores comparables con la época de la Guerra Fría.

Como ejemplo, el estudio realizado por el Instituto Climático señala que uno de cada diez niños en edad escolar mostró síntomas de estrés postraumático después del paso del ciclón Larry en 2006.

Los científicos tomaron como referencia otro caso, el de la larga sequía que afectó a las zonas rurales de Nueva Gales del Sur en 2005, en el sureste australiano. Según estudiaron, se incrementó en un ocho por ciento la tasa de suicidios en la región a causa de esa situación.

A principio de año, Australia sufrió una sequía de meses que luego fue seguida de inundaciones. "Muchos negocios quebraron y mucha gente abandonó sus comunidades. La angustia financiera también acarrea la angustia psicológica y lamentablemente, en algunos casos, suicidio, violencia doméstica y alcoholismo", señaló el médico integrante del equipo de investigación, Rob Grenfell.

En la presentación del informe, el especialista Ian Hickie indicó que, si no se revierten los niveles de contaminación, los eventos climáticos extremos y sus consecuencias aumentarán en frecuencia e intensidad.

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El 2011, un año de desastres naturales

Tornados, sequías, terremotos, huracanes, tormentas de nieve e inundaciones, este año la Madre Naturaleza ha dejado sentir su furia en Estados Unidos. El Departamento de Comercio reveló cifras de los daños de estos desastres.

Unas 11 mil personas se vieron obligadas a evacuar sus hogares en Minot, North Dakota debido al nivel del Río Souris que eventualmente inundó 4 mil hogares y cobró cinco vidas. Y es que temperaturas altas causaron que nieve en altitudes se derritiera sobre las Montañas Rocky, eso junto con más lluvia causó inundaciones. Los estados afectados fueron Montana, las Dakotas, Nebraska, Iowa, Kansas y Missouri. Los daños ascienden a mil millones de dólares.

La costa Este del país de nuevo fue el centro de atención este fin de semana cuando el Huracán Irene azotó desde la Florida hasta Nueva Inglaterra. Hasta el momento han fallecido por lo menos 25 personas y las pérdidas podrían llegar a los $10 mil millones de dólares.

El mes de febrero comenzó con el llamado "Snowmaggedon", una tormenta de nieve masiva que azotó partes del Medio Oeste durante dos días. La ciudad de Chicago quedó paralizada ya que en algunas zonas cayeron unos dos pies de nieve. La tormenta cobró 36 vidas en el Medio Oeste y los daños ascendieron a $2 mil millones de dólares.

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29 ago. 2011

Huracán “Irene” dejó 14 muertos en EE UU y tifón “Nanmadol” en Filipinas otros 10 fallecidos más

Fenómenos meteorológicos azotan poblados originando grandes inundaciones y pérdidas materiales

En Estados Unidos unas 14 personas resultaron muertas por el paso del huracán “Irene” en seis estados donde dejó a unos cuatro millones de hogares sin electricidad y una Nueva York acostumbrada a movimiento constante completamente desolada; aunque a su paso por toda la Costa Este se degradó a tormenta tropical, sigue siendo considerado altamente peligroso. Mientras el tifón “Nanmadol” comenzó a desplazarse hacia Taiwán después de que dejó por lo menos 10 muertos en el norte de Filipinas.

En el caso de “Irene” los poblados de Connecticut, Florida, Maryland, Nueva Jersey, Carolina Del Norte y Virginia fueron escenarios de pérdidas humanas como resultado de inundaciones, fuerte oleaje y desprendimiento de arboles de gran tamaño sobre viviendas y automóviles.

Mientras, los daños a los bienes asegurados oscilan entre 2 y 3 mil millones de dólares, en tanto que las pérdidas totales quizá alcanzarán los 7 mil millones, según preliminares de la firma consultora Kinetic Analysis Corp. Aunque las cantidades son menores a las que se estimaban, causa estragos a la economía de Estados Unidos que sigue frágil, pues el fenómeno meteorológico devastó negocios, incrementó los reclamos de seguros, hizo desplazamiento de trabajadores y causó trastornos del transporte público.

INUNDADAS Y DESOLADAS

En Nueva York las autoridades de la ciudad dijeron que las lluvias superaron la capacidad de descarga del alcantarillado, lo cual causó corrientes en las calles. Así, el agua de mar procedente del puerto alcanzaba la orilla de la acera del parque Battery, en el extremo sur de Manhattan, cubrió las calles principales de Rockaways, una península en Queens cuya evacuación ordenó el alcalde Michael Bloomberg. Mientras en Brooklyn, algunas calles de Coney Island también estaban bajo el agua, y en Red Hook, a lo largo del puerto, el agua había penetrado hasta 91,5 metros.

Por su parte, todo el sistema de transporte colectivo permaneció cerrado, por primera vez en la historia, los aeropuertos con más de 9 mil vuelos cancelados, así como todos los espectáculos de Broadway, los juegos de béisbol y otros eventos fueron cancelados o pospuestos.

ALERTAS DE TORNADOS

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami, dijo que los vientos de “Irene” se redujeron a 105 kilómetros por hora aunque esperaban aumento lo que motivó al Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos la emisión de una alerta temporal de tornado para los condados de Brooklyn y Queens debido a la detección en el radar de nubes giratorias en una fuerte tormenta eléctrica que se dirigía al área; no obstante la misma venció 15 minutos después debido a que no se confirmó la presencia de algún tornado.

TIFÓN “Nanmadol”

Al otro lado del océano, un tifón denominado “Nanmadol” inició su recorrido hacia Taiwán luego que dejó saldos fatales en el norte de Filipinas, donde perdió algo de fuerza tras golpear el extremo montañoso de la zona. El Ministerio de Defensa de Taiwán decretó alerta máxima para mar y tierra, con una movilización de 35 mil soldados y la evacuación de casi 6 mil personas.

Nanmadol alberga vientos de 126 a 162 kilómetros por hora. Según la Oficina Central del Clima el tifón se espera llegue a dicho país hoy, por ello, fueron enviados soldados y equipos de rescate a las zonas en peligro desde que una enorme banda de nubes causó lluvias durante varios días en el norte de Filipinas antes de que azotara la zona con ventarrones.

Por su parte, el Centro de Operaciones de Emergencia informó que la isla clausuró varios puentes y carreteras principales por temor a las crecidas de los ríos, que en ocasiones pasadas han destruido puentes y causado víctimas mortales. Asimismo, fueron suspendidos hasta nuevo aviso todos los vuelos en el sur de Taiwán, igualmente todas las actividades laborales y educativas se encuentran suspendidas y el Gobierno ha pedido a los ciudadanos que se mantengas dentro de sus casas.

UNOS 10 MUERTOS

En Filipinas al menos 10 personas murieron y seis están desaparecidas a causa de los aludes de tierra, inundaciones y derrumbes de muros durante el temporal. Así lo informó el jefe de la Oficina de Defensa Civil, Benito Ramos, quien detalló que los fuertes vientos fuertes derribaron un muro de concreto que afectó un restaurante pequeño en Ciudad Quezón, en la zona metropolitana de la capital, con resultado de un muerto y dos heridos.

En la ciudad turística de Baguio otro muro de concreto de un depósito de basura cedió y se vino abajo causando que toneladas de desperdicios aplastaran tres casas frágiles, en un hecho en el que perecieron dos niños y una anciana se encuentra desaparecida. Mientras otras siete personas perecieron en aludes de tierra, lodo y piedras o se ahogaron.

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Argentina todavía no juega a nivel mundial en el cambio climático

Especial de NA, - La Argentina es un país agroexportador y produce entre 96 y 98 millones de toneladas de granos anuales, además de biocombustibles, el clima es un factor determinante para el proceso de producción de materia prima, pero aún no existe conciencia de las exigencias de la reducción de vulnerabilidades críticas.

En el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Castelar se realizan mediciones de la producción de gases efecto invernadero del ganado bovino, pero es cierto que no existe una marcada conciencia del papel que puede jugar el país en la dinámica global del cambio climático.

Cada tanto surge alguna voz que alerta sobre las posibilidades que tiene el país para convertirse en un actor de relevancia en la comunidad internacional respecto del cambio climático, sus riesgos y la oportunidad de reducir sus debilidades.

Una de esas opiniones corresponde a Matías Franchini, analista del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

"Justamente, una de las grandes vulnerabilidades de la Argentina es que buena parte de su PBI y exportaciones dependen de variables climáticas: principalmente alimentos, pero también biocombustibles", coincidió con Noticias Argentinas desde Brasil.

Franchini acotó que "sin embargo no aparece ni en los operadores económicos ni en las autoridades como una preocupación sustantiva".

En su tesis de maestría intentó abordar el tema que denominó de "insensibilidad climática" argentina.

Destacó que "en primer lugar la exposición del país a los efectos del cambio climático, aún en el caso de la producción de alimentos, es difusa y se concentra en el mediano y largo plazo".

"No hemos sufrido extremos climáticos significativos que hayan sido asimilados con la problemática del calentamiento global. Por el contrario, los cambios en las pautas de precipitación en la región pampeana en las últimas décadas facilitaron una expansión de la frontera de producción, por ejemplo", señaló.

Sin embargo un racimo de localidades ubicadas al sudoeste de la provincia de Buenos Aires jaqueadas por la falta de lluvias y varias campañas con cosechas casi inexistentes veían con alarma la subsistencia y el futuro de su gente en 2009.

Había cambiado el régimen de precipitaciones y las decisiones políticas fueron detrás del desastre con mucha demora.

Para Franchini, "la agenda de política climática doméstica está en general fuertemente influenciada por los desarrollos que se producen a nivel internacional, como estudios científicos y reuniones mundiales de negociación".

"Argentina no ha sido muy sensible a ese tipo de movimientos en los últimos años", aclaró.

Es algo muy diferente por ejemplo, a lo que pasa con Brasil, "al que históricamente se le ha demandado una posición más responsable en relación al cuidado de sus masas vegetales, que representa aún hoy poco menos de 40 por ciento de sus emisiones" de gases efecto invernadero.

"Finalmente, encontré una contradicción básica entre la problemática del clima, que nos invita a pensar problemas y soluciones en el largo plazo, previendo y gestionando riesgos e incertidumbre, y nuestra cultura política, que tiende a concentrarse desmedidamente en cuestiones de cortísimo plazo, en general relativas a demandas económicas inmediatas", dijo.

Cuando la tierra habla como ocurrió con la erupción del volcán chileno Puyehue que afectó con cenizas la producción ovina de tres provincias patagónicas, se evidencian las carencias en tiempos de decisión para llegar con la ayuda y el eterno problema de solucionar la logística.

Sin embargo, el analista hizo la salvedad de que no significa que no haya organizaciones y personas preocupadas con la problemática y haciendo esfuerzos para darle respuesta.

La dificultad radica en que a nivel de opinión publica general y otros actores de la sociedad importantes el tema es totalmente marginal: "La política acaba reflejando esainsignificancia".

El gran desafío de la argentina está en el área de energía "donde se puede avanzar bastante en la cuestión de eficiencia y alternativas; una buena performance en esta área podría reducir la presión en el sector agropecuario, donde la reducción de emisiones es más difícil y costosa", manifestó el experto.

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