31 may. 2012

Capital de Nicaragua vive caos tras aguacero e inundaciones


MANAGUA, - Más de 800 casas quedaron anegadasy centenas de familias fueron trasladadas a albergues por el aguacero de la víspera en la capital de Nicaragua, que además dejó sin energía eléctrica a la ciudad y colapsó el sistema de alcantarillado de numerosos barrios, informaron hoy autoridades civiles y militares.

El teniente coronel de la Defensa Civil del Ejército, Porfirio Dávila, dijo que el barrio La Maravilla, al suroriente de Managua, está inundado y es uno de los más afectados.

Dávila y el secretario general de la Alcaldía de Managua (ALMA), Fidel Moreno, recorrieron este miércoles algunos barrios de Managua para evaluar los daños provocados por el aguacero simultáneo con una tormenta eléctrica.

Dávila indicó que los distritos de Managua más afectados por las lluvias son el IV, V y VII, de los siete que hay en la capital nicaragüense.

El barrio La Maravilla fue el más golpeado; ahí la Defensa Civil del Ejército tuvo que reubicar a65 personas damnificadas. 

"Las personas de los barrios más afectados por las lluvias serán ubicados en la escuela de Sabana Grande, al suroriente de la capital, y será el primer albergue habilitado de la temporada de invierno", aseguró Dávila.

Por su parte, Moreno dijo a la prensa que en una evaluación preliminar resultaron 46 barrios afectados, de los 137 que hay, y 812 viviendas anegadas en Managua.

La residente de la urbanización Ríos de Agua Viva, Lesbia Aguilera, dijo este miércoles al periódico "La Prensa", que el agua se metió a su casa cuando se encontraban durmiendo, y eso para ella "fue horrible".

En esta urbanización capitalina la Defensa Civil y la Policía Nacional (PN) desalojaron a decenas de familias damnificadas por las inundaciones.

Según la información oficial preliminar, en el barrio San José Oriental, al oriente de Managua, se derrumbaron tres viviendas y dos más resultaronsemidestruidas, además se desbordó el cauce de El Dorado.

Mientras tanto, en el barrio Alexis Argüello, de Managua, 125 casas sufrieron inundaciones, por lo que se habilitaron dos albergues para los afectados del lugar.

En tanto, las calles de Managua se ven dañadas porel aguacero del martes que duró más de una hora y dejó sin energía alos habitantes de la capital por la tormenta eléctrica.

Además, se colapsaron los servicios de alcantarillado pluvial y el sanitario.

El director del Sistema Nacional de Prevención de Desastres (SINAPRED), Guillermo González, había anunciado en días pasados que hasta el 28 de mayo se contabilizan nueve fallecidos a causa de las intensas lluvias en el país, además de que más de cinco mil quedaron damnificadas.

Villarán: Sismo de 8 grados destruiría 200,000 viviendas


La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, presentó al Parque Zonal Huiracocha como el Plan Piloto de Centros de Refugio Frente a Desastres Naturales.
Villarán aseguró que en este espacio los damnificados tendrán diversas atenciones durante su permanencia, como alimentación y servicios higiénicos, entre otros.
Al haber sido designado como centro de refugio, en dicho parque se ha colocado señalización en español y quechua que indica la ubicación de carpas, baños y otros servicios para el uso de los posibles damnificados, quienes serán empadronados por Defensa Civil.
En medio de una emergencia, en el lugar se armarán más de 1,000 carpas; además se proporcionará ropa de abrigo, colchones y frazadas para ser utilizados por la población durante su permanencia.
Cerca de estas carpas se colocarán cocinas para alimentar a las personas y en otro espacio se instalarán toldos, a fin de que el personal médico examine a los heridos y determine el tratamiento adecuado.
“Este es un plan piloto que comprende la adecuación de tres parques zonales de Lima como centros de refugio, con una inversión total de 60 millones de nuevos soles”, detalló Villarán al recorrer el parque en compañía de representantes de su comuna.
En los próximos dos meses estarán listos para convertirse también en centros de refugio los parques zonales Huáscar, en Villa El Salvador, y Sinchi Roca, en Comas, cada uno de los cuales podrá recibir a 15,000 personas.
Señaló que los 14 parques zonales de Lima tienen capacidad para albergar a 100,000 personas, por lo que a partir del próximo año se efectuarán trabajos de adecuación en cada recinto de manera progresiva.
Villarán estimó que un sismo de gran magnitud en Lima podría dejar 200,000 viviendas colapsadas, por lo que, a manera de prevención, se ejecutarán proyectos de construcción de 400 muros de contención y 300 escaleras en diferentes asentamientos humanos.
Por último, dijo que estos proyectos tienen una inversión total de 125 millones de soles y se desarrollarán en los distritos de Puente Piedra, Comas, Carabayllo, San Juan de Lurigancho, Ate, San Juan de Miraflores y Villa María del Triunfo.

Cambio climático podría alterar biodiversidad e interacciones microbianas de las zonas polares



Un cambio de especies dominantes y su relación ente ellas, son algunas de las importantes modificaciones que podrían experimentar las comunidades biológicas de las zonas polares, a causa del calentamiento global, explica un reciente estudio publicado en la destacada revista Nature, como parte del proyecto de investigación internacional codirigido por los profesores Antonio Camacho, del Instituto Cavanilles de la Universidad de Valencia, y Antonio Quesada de la Universidad Autónoma de Madrid.

El calentamiento global, consecuencia del cambio climático, que están experimentando la Península Antártica y el Ártico, podría producir cambios importantes en las zonas polares, polares ya que cubren extensas zonas libres de hielo durante el verano polar, modificando de forma sustancial el funcionamiento de los ciclos biogeoquímicos en dichos ambientes.

Estos cambios consistirían en el cambio de especies dominantes y las relaciones entre ellas, aumentando la presencia de especies productoras de toxinas, e intensificándose los intercambios de carbono y nitrógeno entre reservorios vivos e inertes.

Las regiones polares que durante el verano están libres de hielo suelen ser las únicas que presentan agua líquida disponible (a excepción de los océanos) y por tanto en las que la vida puede prosperar en los cortos veranos polares. Es en estas zonas en las que los tapetes microbianos constituyen la mayor biomasa no marina, y acumulan la mayor biodiversidad polar.

Los experimentos se realizaron con tapetes microbianos, comunidades microbianas multiestratificadas dominadas por cianobacterias, obtenidos de la Península Byers (Isla Livingston, Archipiélago Shetland del Sur, Antártida) gracias a la financiación del entonces Ministerio de Ciencia e Innovación en el transcurso del Año Polar International, así como de diferentes regiones del Ártico. Dichos tapetes se mantuvieron durante un periodo de 6 meses a diferentes temperaturas, similares a las encontradas en la Antártida y en el Ártico y a las que se podría llegar en el transcurso de las siguientes décadas según los modelos de cambio climático.

Los resultados obtenidos, fundamentados en análisis moleculares y microscópicos, indican un notable cambio en las especies que dominaban los tapetes, de manera que a las temperaturas esperadas en las próximas décadas en la región, habría un aumento de la diversidad de cianobacterias (los principales formadores de los tapetes microbianos en estas zonas), pero también cambios en la dominancia, con lo que algunas especies dominantes a bajas temperaturas desaparecerían a las temperaturas pronosticadas por los modelos climáticos.

A temperaturas aun más elevadas la tendencia se invierte, disminuyendo la diversidad y tendiendo a la desestabilización de los tapetes y potencialmente su desaparición, y con ello la pérdida de las comunidades biológicas, microbianas en este caso, más características de las zonas terrestres en estas altas latitudes, las cuales desempeñan un papel crucial en los ciclos biogeoquímicos.

Estas variaciones en las especies pueden tener importantes repercusiones sobre el resto de los organismos que habitan estos ‘microecosistemas’ : virus, bacterias, protozoos, hongos, gusanos nematodos, tardígrados (todos ellos microscópicos) y que se alimentan de las cianobacterias, ya que normalmente están adaptados a un tipo concreto de alimento., pero, mucho más importante, pueden tener implicaciones sobre el funcionamiento global de estos ecosistemas polares en las zonas del planeta que están sufriendo un calentamiento más acusado, zonas que desempeñan un importante papel en los ciclos biogeoquímicos globales y en la regulación del clima de la Tierra.

Uno de los resultados más sorprendentes de esta investigación ha sido el descubrimiento de que a las temperaturas esperadas en la región debidas al cambio climático, las cianobacterias que dominan los tapetes microbianos comienzan a producir toxinas, en particular microcistinas, que pueden tener una gran influencia en el resto de los organismos.

Dichas toxinas son bien conocidas en regiones templadas y producidas por cianobacterias de nuestros ecosistemas acuáticos. Sin embargo son muy escasas en los ecosistemas polares, describiéndose por primera vez en el Ártico en este artículo. Sus efectos pueden ser letales sobre ciertos organismos y por tanto las consecuencias del cambio climático sobre las comunidades más importantes y diversas de las zonas polares fuera de los océanos podrían llegar a ser cruciales para el mantenimiento de los ecosistemas polares tal y como hoy los conocemos.

En Ayapel, diez enfermedades crecen tanto como la inundación



En Ayapel, el municipio de Córdoba que lleva dos años inundado las epidemias crecen con el mismo afán de la creciente y predominan el dolor abdominal y los brotes en la piel.
El municipio está en total alerta por la morbilidad en la inundación y se afectan tanto los adultos como los niños.

Un total de diez patologías están atacando a la población, la mayoría de ellas relacionadas con la emergencia invernal. María Acevedo, funcionaria del área de estadística del hospital local San Jorge, indicó que la primera causa es la infección respiratoria de vías superiores, con 165 casos en un año; le siguen la micosis y dermatitis, 144; enfermedad de tracto urinario, 91; anemia, 89; Enfermedad Diarreica Aguda (EDA), 86; hipertensión, 79; parasitosis intestinal, 75; vaginitis, 60; Otitis, 50 y aumenta igualmente el número de enfermos con faringitis.

Pero la inundación no es solo en las 150 mil hectáreas cultivables en seis corregimientos que están bajo el agua: Cecilia, Totumo, Sincelejito, Tiesto, Sehebe, Playa Blanca y todas sus veredas, que son más de 50.

Juan Rudiño casi no puede hablar del sentimiento que lo invade e inunda sus párpados con lágrimas que corren tan aceleradas como el raudo río Cauca.

Reparte las cartas para otra partida de arrancón en el albergue que funciona en el antiguo Idema y relata muy tímidamente que en julio de 2010 abandonó su parcela en la vereda El Yucal, porque lo primordial era salvar las vidas.

“Al Gobierno le suplicamos que nos ayude a definir el rumbo de nuestras vidas de ahora en adelante, queremos vivir seguros aunque sea en otro sitio, pero donde podamos hacer lo que sabemos, que es la agricultura y la pesca”, dijo el hombre de voz herida.

El mismo drama lo vive Etilbia Martínez, quien tuvo que salir del barrio San José, en el casco urbano, hace 23 meses, porque la creciente le arrebató lo poco que tenía. El agua le tumbó la vivienda y quedó en la calle con su esposo, un hijo, su nuera y tres nietos.

AUMENTA NÚMERO DE DAMNIFICADOS

El número de damnificados en Ayapel, desde hace dos años, es de 5.300 familias, que suman más de 26 mil personas. Sin embargo, el alcalde, Fabio Paternina, cree que esa cifra es mucho mayor y lo corroborarán las autoridades con un nuevo censo que iniciará en los próximos días.

Lo peor del asunto es que el origen de las inundaciones en Ayapel no está en Córdoba, sino en Antioquia desde donde proviene el río Cauca (1.350 kilómetros de longitud) después de su largo recorrido desde el Macizo Colombiano. Al mismo tiempo el Cauca es alimentado por el San Jorge y ambos torrentes proveen a la ciénaga que lleva el nombre del municipio.

DEFENSA CIVIL CON UN SOLO BOTE Y CHALECOS OBSOLETOS

En medio de las dificultades por la falta de herramientas la Defensa Civil del municipio hace lo que está a su alcance para enfrentar la emergencia.

Alerbar Oviedo, presidente de la junta de ese organismo de socorro, advierte que solo cuentan con un bote con motor dos tiempos y capacidad para seis personas, unos cuantos chalecos muy viejos, un equipo paramédico para manejo de traumas, una sola motobomba para evacuar el agua de las casas y una camilla hospitalaria. No tienen chalecos salvavidas para los viajeros.

“Las herramientas son muy pocas, es triste que a la Defensa Civil del municipio más afectado por las inundaciones en el país, no la tengan en cuenta”, dijo el vocero de los socorristas.
El organismo de socorro tiene 80 voluntarios que han sido preparados por un militar retirado habitante del pueblo, de nombre Deivinson García. Todos se consideran unos expertos en rescate acuático, primeros auxilios y prevención de desastres.

NIÑOS VAN A LAS ESCUELAS EN CHALUPAS

Desde que empezó la catástrofe más de 5 mil niños de las zonas afectadas van a las reubicadas escuelas en chalupas que fueron contratadas por la alcaldía y la gobernación, con el fin de prevenir la deserción escolar.

El secretario de Gobierno de Ayapel, Edwin Niebles, explicó que las aulas fueron trasladadas a los pocos terrenos secos, en medio de las condiciones naturales, con el fin de que no se afecte el calendario académico. Al menos 80 chalupas recorren los pueblos de la zona rural de Ayapel en busca de los niños. Las rutas se repiten en horas del medio día para regresarlos a sus casas.

40 mil hectáreas es la extensión de la ciénaga de Ayapel, una de las más grandes de Colombia.

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