14 ene. 2011

Desastres naturales e industriales causaron 100.000 muertes entre 1998 y 2009

Bruselas, -Los desastres naturales e industriales provocaron cerca de 100.000 muertes, 11 millones de afectados y la pérdida de hasta 200.000 millones de euros entre 1998 y 2009, según la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA).

La ola de calor en el sur de Europa durante el verano de 2003 y el terremoto de Izmit (Turquía) de 1999 fueron las catástrofes que más muertes causaron: 70.000 y 17.000, respectivamente, indica la AEMA en un extenso informe, difundido este miércoles.

Las incidencias más graves desde el punto de vista económico se debieron principalmente a desastres naturales y dejaron pérdidas globales de 150.000 millones de euros en los 32 países que forman parte de la Agencia. El impacto total se eleva a unos 200.000 millones si se tienen en cuenta catástrofes menores.

Los terremotos de Izmit (Turquía) en 1999 y L'Aquila (Italia) en 2009, provocaron daños por valor de 11.000 millones y 2.000 millones de euros, respectivamente.

Las de origen industrial tuvieron un impacto especialmente destacado en los ecosistemas.

Los hundimientos de los buques petroleros Prestige en 2002 frente a las costas españolas y del Erika III en 1999 en el Canal de la Mancha o el vertido tóxico de Aznalcóllar (Sevilla) en 1998 alteraron seriamente los ecosistemas fluviales y costeros y requirieron costosas tareas de limpieza.

No obstante, la AEMA destaca que entre 2003 y 2009 el número de vertidos disminuyó significativamente, en parte gracias a que existen normativas y controles cada vez más estrictos en estos sectores.

Las tormentas fueron el desastre natural más costoso entre 1998 y 2009 y el cuarto en pérdida de vidas humanas (729 muertes, por detrás de las olas de calor, terremotos e inundaciones).

En Europa central las tormentas de diciembre de 1999 produjeron pérdidas de 18.000 millones y las de enero de 2007, 8.000 millones.

Las altas temperaturas registradas durante los veranos de 2006 y 2007 supusieron 3.000 muertes más por calor, mientras que el frío extremo en el periodo estudiado se cobró la vida de 1.900 personas.

"Está previsto que el cambio climático continúe aumentando la frecuencia e intensidad de las olas de calor", señala la AEMA y alerta de que esto podría tener consecuencias significativas para la salud humana, ya que se estima que la mortalidad aumentará entre el 1% y el 4% por cada grado centígrado de más.

Los incendios forestales que se producen cada año en Europa, principalmente en la región mediterránea, son otro de los fenómenos que castigan el medio ambiente y la economía.

Los más importantes detectados entre 1998 y 2009 tuvieron lugar en Portugal (2003 y 2005), España (2006) y Grecia (2007) y en cifras globales estas catástrofes supusieron 307 muertes en el periodo estudiado.

La sequía tuvo también graves consecuencias para la agricultura, el turismo y el sector energético, pero no ocasionó muertes directas.

Las pérdidas de la sequía que en 2003 afectó a España y Portugal, entre otros, ocasionó pérdidas de hasta 8.700 millones de euros.

El extremo contrario, las inundaciones también tuvieron un impacto destacado y constituyeron junto a las tormentas el desastre natural más grave.

Las inundaciones de 2002 en Europea central se tradujeron en pérdidas de 20.000 millones de euros y las de 2000 en Italia, Francia y los Alpes suizos, 12.000 millones; mientras que las de Reino Unido en 2007, 4.000 millones de euros.

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Sin datos no se combate al cambio climático

GUWAHATI, - Un esfuerzo concertado para documentar el impacto del recalentamiento planetario en el este del Himalaya es clave para diseñar las políticas de adaptación adecuadas.

En Nepal, el glaciar Imja se retrae casi 70 metros por año. En Bhután, donde el derretimiento es menos perceptible, 25 de 677 glaciares son considerados en peligro, con un "alarmante" repliegue de entre 20 y 30 metros al año, indicó G. Karma Chhopel, de la Comisión Nacional del Ambiente butanés.

Es más importante reunir estadísticas sobre los efectos del recalentamiento planetario que preocuparse por las represa que construye China en la región, opinó el profesor Jayanta Bandyopadhyay, del Centro para Políticas de Desarrollo y Ambiente en la oriental ciudad india de Kolkata, una rama del Instituto Indio de Administración.

"Construir más represas cuando las aguas en todos lados están amenazadas por el cambio climático es acelerar el problema de la pérdida de agua", dijo por su parte a IPS Himanshu Thakkar, de la Red de Asia Meridional sobre Represas, Ríos y Población.

Compartir agua es un tema importante, opinó Thakkar. "India necesita impulsar sus grandes negocios comerciales con China para llegar a un acuerdo sobre compartir el agua".

Por su parte, Bandyopadhayay reconoció que un pacto para resolver el conflicto era "buena idea".

"Pero todavía no sabemos la naturaleza de los cambios en la región. ¿En qué se basaría el tratado?", se preguntó. "Debo subrayar otra vez la necesidad de desarrollar modelos climáticos locales para la región. De otra manera, las estrategias de adaptación serán muy difíciles", alertó Bandyopadhyay. "Todo el tema del desarrollo asiático depende de esto".

Las montañas orientales del Himalaya, que abarcan 1.600 kilómetros en Nepal, Bhután, el norte de Birmania, el noreste del Tíbet y parte de India, son llamadas "las torres de agua de Asia" y son consideradas el "tercer polo" debido a su gran cantidad de glaciares.

En la región hay tres grandes cuencas, la del Indus al oeste, la del Ganges en el centro y la de Brahmaputra en el este, e incluyen a importantes ríos como el Ganges, el Indus, el Brahmaputra, el Yangtze, el Mekong, el Salween, el Xingjian, el Chao, el Phraya, el Irrawaddy, el Amu Darya, el Syr Darya y el Tarim.

Las montañas son fuente directa de recursos hídricos para Bangladesh, Bhután, China, India y Nepal, y suministran agua a más de de 1.300 millones de personas.

Las represas de China en la cuenca del Mekong han causado preocupación sobre la disminución de las aguas en Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam. Además, el inicio de las obras de construcción de la central china de Yarlung Tsangpo en noviembre pasado despertó temor en India.

Bandyopadhyay dijo que la parte china del agua del Yarlung Tsangpo era sólo 20 por ciento del total.

El experto señaló que afrontar el cambio climático en el Himalaya, que nutre a las cuencas, debe ser considerado un tema prioritario.

"Ahora tenemos una urgente necesidad de fortalecer las ciencias específicas del agua en Himalaya. Hay 1.300 millones de personas en la región. Esto de por sí debe impulsar al gobierno de India a la acción", dijo Bandyopadhyay a científicos y estudiantes del Instituto Indio de Tecnología en Guwahati.

La región este del Himalaya carece de estadísticas sobre patrones del clima, derretimiento de glaciares y variaciones de la temperatura. Bandyopadhyay señaló que incluso falta información básica sobre precipitaciones.

Shresth Tayal, glaciologista del Instituto de Recursos de Energía, con sede en Nueva Delhi, señaló que el recalentamiento en las áreas más altas de la cordillera era mayor que en las partes bajas, según datos que el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Nepal.

El glaciar de Rathong oriental, en el nororiental estado indio de Sikkim, se redujo de aproximadamente 7.125 kilómetros cuadrados en 1966 a 0,46 kilómetros cuadrados en 2009, una pérdida de 93,54 por ciento.

R. Krishnan, del Instituto Indio de Meteorología Tropical, destacó que el organismo ahora contaba con equipos de avanzada para crear modelos climáticos regionales. "Estamos listos para compartir información y colaborar en investigación interdisciplinaria", señaló.

Como parte de esfuerzos para reunir a las naciones del Himalaya para actuar contra el recalentamiento planetario, Bhután inició una serie de consultas de alto nivel con Bangladesh, India y Nepal, y organizará la conferencia ministerial "Cumbre climática para la vida en el Himalaya", que se realizará en octubre de 2011 con la mira de preparar un acuerdo regional.

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Lluvias cobran 482 muertes en Brasil


Teresopolis.- Socorristas excavaban el jueves en busca de sobrevivientes y luchaban por llegar a zonas aisladas por inundaciones y deslizamientos de tierra que causaron la muerte de 482 personas, en uno de los peores desastres naturales de Brasil en décadas.

Torrentes de lodo y agua como consecuencia de fuertes lluvias dejaron una huella de destrucción a través de la montañosa región Serrana, cerca de la ciudad de Río de Janeiro, echando abajo casas, cortando carreteras y soterrando a familias enteras mientras dormían.

"Es como si un terremoto hubiera remecido algunas áreas", dijo Jorge Mario, alcalde del área municipal de Teresópolis, donde fallecieron al menos 200 personas y se temía decenas más.

"La cifra de muertos va a subir mucho. Hay mucha gente enterrada que no puede recibir ayuda porque los equipos de socorro no pueden acceder a la zona", añadió el alcalde, y agregó que tres de los barrios de la localidad fueron destruidos por las inundaciones.

Laderas y riberas de ríos a cerca de 100 kilómetros al norte de Río colapsaron después de que cayera el equivalente a un mes de lluvia en 24 horas, desde la noche del martes.

Se pronostican más lluvias intensas, lo que complicaría las tareas de rescate y eleva el riesgo de más aludes.

Las casas de ricos y pobres en y alrededor de Teresópolis y otras ciudades, causando probablemente miles de millones de dólares en daños. Pero la parte más dura del desastre se la llevaron residentes rurales más pobres, en viviendas construidas en áreas de riesgo y sin una autorización de planificación formal.

Las inundaciones no han afectado las cosechas de las principales exportaciones de Brasil -soja, azúcar, naranjas y café-, pero podría empujar al alza los precios de alimentos locales pues la región Serrana es un importante productor de frutas y vegetales para el área de Río.

Río, famosa por sus playas y el Carnaval, será una de las sedes del Mundial de fútbol del 2014 y organizará los Juegos Olímpicos del 2016.

Socorristas intentaban salvar a los residentes de las embravecidas aguas y cavaban en las ruinas de casas en búsqueda de sobrevivientes, encontrando a menudo sólo cuerpos sin vida. Un rescate exitoso tuvo lugar cuando un bebé de seis meses fue encontrado con vida en los escombros de una casa, provocando gritos de júbilo entre los residentes.

Una mujer cargaba a un perro en las ruinas de su casa mientras el agua derribaba con fuerza los muros remanentes.

La mujer debió tomar una soga lanzada por residentes desde un techo cercano y de ese modo fue recuperada a salvo, pero tuvo que soltar al perro a las aguas para poder salvarse ella.

En Nova Friburgo, un poblado rural colonizado por primera vez por inmigrantes suizos, al menos 214 personas habían perdido la vida, según funcionarios locales.

"Ya son 200 los muertos y ese total va a aumentar, por desgracia. La esperanza de encontrar sobrevivientes es muy pequeña", dijo a Reuters Roberto Robadey, coordinador de la oficina de Defensa Civil municipal.


ES UNA TRAGEDIA: ROUSSEFF

Dilma Rousseff, que enfrenta el primer gran desafío de su presidencia tras asumir su mandato hace dos semanas, la calificó como una tragedia de la que no sólo puede culparse a la madre naturaleza.

"La construcción de viviendas en áreas de riesgo es la regla en Brasil en vez de ser la excepción", dijo la mandataria a la prensa en Río de Janeiro después de sobrevolar la región afectada por las inundaciones y visitar Nova Friburgo, donde gran parte de los daños se concentró en áreas donde había casas precariamente construidas en la base de una inclinada colina.

"Cuando no hay políticas de vivienda, ¿dónde van a vivir las personas que ganan hasta dos veces el salario mínimo?", cuestionó Rousseff.


CUERPOS APILADOS

Los deslizamientos de tierra e inundaciones son comunes en gran parte de Brasil, lo que deja en evidencia una pobre planificación urbana y la falta de acción preventiva por parte de las autoridades.

El periódico Folha de Sao Paulo dijo que era el peor desastre natural que golpeó a Brasil en cuatro décadas.

Marejadas de agua y ríos de lodo sumergieron totalmente a algunas casas y dejaron automóviles aplastados como latas de aluminio. Más de 13.500 personas han quedado damnificadas en la región, dijo la agencia de Defensa Civil.

Los equipos de rescate aún no han llegado a varias de las partes más golpeadas de Teresópolis, incluyendo un barrio donde, según informes de medios, hay alrededor de 150 casas destruidas.

Docenas de cuerpos habían sido apilados afuera de una estación de la policía en el centro de la ciudad a la espera de ser identificados para después ser llevados a una iglesia, dijo a Reuters el taxista local Vinicius Bittencourt.

"Los cuerpos estaban ahí porque ya no hay más espacio en la morgue. La gente camina llorando por las calles. He visto a gente cargando a niños muertos en mantas", añadió.

Al menos 39 personas fallecieron en Petrópolis, un pintoresco poblado en las montañas que servía como residencia de verano para la familia real brasileña en el siglo XIX.

Otras 18 personas murieron en la cercana localidad de Sumidouro.

Bomberos usaron maquinaria pesada para retirar escombros de las carreteras que bloqueaban su paso a algunas de las áreas más afectadas por la catástrofe.

"La situación es crítica, pero tenemos que avanzar, no podemos parar", dijo el coronel del departamento de bomberos José Paulo Miranda.

Rousseff ya liberó 780 millones de reales (460 millones de dólares) en fondos de ayuda de emergencia disponibles para los esfuerzos de rescate y reconstrucción.

Dos helicópteros de la Armada están ayudando en las operaciones de rescate y la Armada también enviará un hospital de campaña móvil al área.

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Australia: el terror de vivir amenazados por las aguas

Estamos en verano en Queensland, una época donde generalmente llueve, pero este año ha llovido en exceso, como nunca antes. En la prensa se ha podido leer algunas menciones de las (tristemente célebres) lluvias e inundaciones de 1974, pero nunca pensé que se repetiría la historia.

El lunes 10 salí a mi oficina, temprano en la mañana como de costumbre, había llovido durante el fin de semana y no se vislumbraba ningún cambio, aunque seguía lloviendo. Al llegar a mi oficina en los noticieros se hablaba de tormentas y de inundaciones en Toowoomba, un poblado a 90 minutos al noroeste de Brisbane.

Al día siguiente las lluvias no paraban. El martes eran aún más intensas las precipitaciones. Por la ventana de mi oficina, que está en el último piso de un edificio ubicado en el oeste de la ciudad, podía ver cómo el río iba subiendo en Brisbane City, y cómo el cielo se tornaba cada vez más gris oscuro. Eran las 9 de la mañana y parecían las siete de la noche. Sentí miedo. Angustia. Mi hijo estaba en el childcare (guardería), mi esposa en su oficina y ya se hablaba de inundación en la ciudad.

Para ese momento, las represas estaban llenas y se decía que posiblemente abrirían las compuertas. Me parecía una locura, pero el tema es que estaba a punto de explotar y era inminente una inundación total de la ciudad.

Ya para entonces, desde la ventana veía al río a punto de desbordarse. Casi llegaba a las puertas de las casas en su ribera.

Le dije a mi jefe que me tenía que ir. Tenía que buscar a mi chamo (hijo), porque habían cerrado el childcare (guardería). Llamé a mi esposa, nos encontramos en la estación central y nos llevó cuarenta y cinco minutos recoger a Cristian en el colegio. Los trenes estaban atrasados, venían llenos, la estación estaba a reventar. Nunca había visto tanta gente. Y es que la ciudad estaba siendo evacuada. Pronto se inundaría.

Los recuerdos

En el tren se hablaba de zonas ya evacuadas, que ya el agua había desbordado. Se me hacía difícil creer lo que escuchaba. Tras recoger a Cristian llegamos finalmente a la casa, estresados, angustiados, y a encender la televisión. Las imágenes de las inundaciones me hacían recordar la tragedia del estado Vargas, un desastre natural de proporciones similares que ocurrió en Venezuela en 1999.

Para el miércoles ya Brisbane estaba inundado. Daba tristeza ver todo lleno de agua, hasta 4,5 metros de altura sobre el nivel del mar que cubría casas enteras, destruyó muelles, caminerías, y negocios a la orilla del río. El agua ya se había colado entre calles y avenidas de las urbanizaciones cercanas, estaba por todos lados.

Cerca de nuestra casa también se hablaba de inundación y evacuación. Tratando de mantener la calma, preparamos un bolso con ropa y algunos documentos importantes. Era angustiante saber que debíamos dejar todo atrás si nos tocaban a la puerta o nos llamaban por teléfono para desalojar. Sentí miedo otra vez.

Paso el día sin caer una gota de agua, gracias a dios, y sentí un poco de tranquilidad. A mi vecino se le había inundado la parte de abajo de su casa, pero la nuestra estaba intacta.

Revisamos un mapa de inundaciones y nos dimos cuenta que no estábamos en la zona de mayor riesgo. Casi de noche fuimos a buscar agua potable, leche y pan, pero todos los estantes estaban vacíos. Había angustia general, mucho nervio. Ya eran muchas las zonas de la ciudad inundadas. No sólo era Brisbane, era Ipswich y Toowomba. Y cada vez más personas iban llegando a centros de acopio.

La televisión mostraba imágenes del agua que, indetenible, arrastraba todo a su paso. Carros, casas, todo. Se veía también lo que hacían los equipos de rescate para atender a los necesitados. Hay pocos fallecidos, si se compara con otras tragedias como la de Vargas (en Venezuela), pero no por ello deja de ser muy triste vivir todo esto.

Bajan las aguas

El jueves tampoco llovió, el río empezó a bajar y se empezó a hablar de limpieza y reconstrucción.

Y este viernes, tampoco llueve, con lo que llegamos a tres días sin lluvia. El agua que ocupó calles, viviendas, colegios, estadios y negocios parece desvanecerse, escurrirse y algunos empiezan a regresar a su hogar, a ver que quedó, que dejó el agua a su paso.

Nada quedó intacto, por todos lados hay una marca de esta tragedia. Incluso para aquellos que no estuvimos involucrados desde el principio, y sólo fuimos espectadores, porque igual sentimos la angustia, el pánico de ser parte de un desastre natural.

Ahora toca tender una mano, de cualquier forma, a aquellos que lo necesiten. A sabiendas de que el miedo sigue allí, por la expectativa de que todo se repita.

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Caos después de la tormenta

Georgia tuvo que declararse en estado de emergencia tras ver paralizada buena parte de sus operaciones.

A pesar de que no cayó de sorpresa, pues su llegada había sido anunciada desde días antes, los estragos que causó la tormenta de nieve que esta semana azotó Georgia y otros estados del sureste EE.UU., son incontables, según reportes oficiales.

Decenas de postes del tendido eléctrico caídos, calles y autopistas prácticamente convertidas en pistas de patinaje y cientos de accidentes automovilísticos son los principales quehaceres con los que lidian las autoridades estatales desde que inició esta nevada histórica, la cual rebasó las 7 pulgadas en Atlanta. Además, la ciudad solo cuenta con ocho vehículos removedores de nieve y tuvo que rentar 11 unidades más para poder esparcir arena y sal en el pavimento.

Los ingresos que los condados y empresarios locales dejaron de percibir por el cierre masivo de negocios los días posteriores a la tormenta también son incalculables. Y es que tanto clientes como empleados de los mismos optaron por quedarse en casa, incluso por disposición oficial.

Unos evitaron salir por no arriesgare a manejar, mientras que otros porque no tenían más opción para movilizarse, ya que el sistema de transporte público MARTA -el más importante del área metropolitana de Atlanta- entre otros, tuvieron que suspender sus viajes.

Otra importante entidad que se vio forzada a tomar medidas de prevención fue el aeropuerto internacional de Atlanta Hartsfield Jackson, el más transitado del mundo.

La noche del domingo ,cuando cayó la gran nevada, la Aerolínea Delta canceló 330 vuelos, mientras que el lunes unos 1,400. AirTran Airways por su parte, suspendió 14 vuelos el domingo y 270 el lunes.

“Nunca habíamos tenido un acontecimiento climático de esta dimensión, creo que la cantidad de nieve que nos vino es el suceso de la década”, afirmó el alcalde de la ciudad de Atlanta, Kasim Reed, en una entrevista con la cadena de noticias CNN.

La policía, ambulancias y bomberos también dejaron de atender a muchas llamadas de emergencia para darle prioridad a las que sí ameritaban su presencia.

“Quien esté desamparado y expuesto al frío extremo llame al 911. También para reportar las vías deterioradas y peligrosas, estas son las verdaderas emergencias que nuestras unidades están atendiendo en estos momentos”, indicó el martes por medio de un comunicado la portavoz de la policía de Marietta, Jennifer Murphy.

En el mismo escrito la vocera anunció el cierre en aquella fecha de un tramo de la Interestatal 75 e instó a la ciudadanía a no salir de casa a menos que fuera absolutamente necesario.

Asimismo, otras actividades importantes a nivel estatal también fueron canceladas, pospuestas o cambiadas de sede. Miles de niños no recibieron sus clases porque la mayoría de sus distritos escolares decidieron cerrar las puertas de los colegios y escuelas.

El tradicional festejo de bienvenida al nuevo gobernador de Georgia Nathan Deal fue pospuesto hasta nuevo aviso y su toma de posesión que estaba programada para el lunes también sufrió modificaciones a causa de la tormenta

La juramentación de Deal se llevó a cabo en el Capitolio, dentro de la Cámara de Representantes y no en el lugar en el que estaba previsto. Solo asistió un pequeño grupo de personas, en comparación con la cantidad de gente que suele llegar a este tipo de eventos.

El gobernante tiene frente a si su primer y gran reto: luchar por restablecer las operaciones en el aeropuerto de Atlanta y las condiciones de las carreteras en el estado, que se vieron severamente afectadas por el clima.

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Un tornado aplastó 60 mil pollos

La fuerte tormenta de viento que se abatió en proximidades a Jesús María, provocó serios daños materiales en empresas de la zona pero no se registraron heridos. Juan José Nievas, jefe de los bomberos voluntarios de Jesús María, precisó que se trató “de un pequeño tornado que afectó una franja de 18 kilómetros con epicentro en la localidad de Barranca Yaco”.

La tormenta comenzó cerca de las 18 del martes y destruyó las instalaciones de una avícola de esa localidad provocando pérdidas económicas cercanas al millón de dólares, según estimaron los empresarios afectados.

Luis Picatt, dueño de la avícola Alto Grande, de Barranca Yaco, precisó: “Tenemos una granja avícola de cuatro galpones que tiene 150 metros por 12 de ancho y eso quedó literalmente aplastado por la tormenta y el tornado. Abajo se encontraba la producción de 60 mil pollos y ninguno pudo salir. Por suerte, no hubo que lamentar víctimas humanas”, remarcó.

Además, el meteoro afectó a otras empresas de la zona. También se registró una fuerte pedrea en la zona de Estancia La Paz, por lo que estiman que también hay serias pérdidas de cultivos en el sector.

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13 ene. 2011

Sequía azota a tres municipios en Oruro


Los municipios de Soracachi, El Choro y Caracollo de la provincia Cercado, en Oruro, soportan una intensa sequía. La falta de lluvias provocó la pérdida de cultivos de papa, quinua, forraje y hortalizas y existe el riesgo de muerte de ganado ovino y vacuno.

El delegado por la provincia Cercado, Jorge Aguilar, informó que existe gran preocupación en las comunidades de la zona, debido a que desde mediados de noviembre pasado hasta la fecha no se han registrado lluvias.

"Pedimos la declaratoria de emergencia, exigimos al gobierno departamental y nacional que pongan sus buenos oficios sobre este tema. Si no llueve en los siguientes días están amenazados de morir nuestros animales", advirtió.

Aguilar dijo que la falta de lluvias también ha provocado que las riberas de los lagos Uru Uru y Poopó se hayan secado, afectando los sembradíos de la zona.

Entre tanto, en el municipio de Caracollo un informe preliminar da cuenta de en el área dispersa habrían sido afectados, por la falta de lluvias, entre 15 y 16 mil habitantes que perdieron por lo menos el 85 por ciento de cultivos de quinua, principalmente.

"La germinación de quinua no existe estamos en cero, al momento en una hectárea a veces hay unas tres a cuatro plantas, tenemos una afectación de un 85 a 90% en la producción agrícola", dijo a Enlared el alcalde de Caracollo, Alejandro Rodríguez.

La autoridad dijo también que el gobierno edil ya emitió la declaratoria de zona de desastre natural por la intensa sequía, en diciembre de 2010.

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Destrozos y cortes de luz por tormenta en norte cordobés


El meteoro afectó esta tarde un cuadrante comprendido entre Asconchinga, Barranca Yaco, Jesús María y Villa del Totoral. Hubo caída de árboles y destrozos en establecimientos rurales. Las autoridades no reportaron heridos.

Una fuerte tormenta de agua y viento afectó esta tarde parte del norte cordobés, en una franja comprendida entre las localidades de Ascochinga, Jesús María, Villa del Totoral y Barranca Yaco.

Hubo caída de árboles y cortes energía a lo largo de la ruta 9 norte. Además se produjeron destrozos en establecimientos rurales, entre ellos un criadero avícola donde habrían muerto muchos de los 70 mil animales que allí había por el desmoronamiento de galpones.

Trabajaban anoche dotaciones de bomberos voluntarios de Jesús María y Villa de Totoral.

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Río: más de 380 muertos, en la peor inundación de su historia


Teresópolis, Nova Friburgo y Petrópolis son las tres ciudades más golpeadas. Las víctimas fueron en sólo un día por lluvias intensas e inesperadas que azotaron la zona serrana. El fenómeno afecta también a Minas Gerais y San Pablo.

Otra vez lluvias torrenciales estivales castigaron la región montañosa de Río de Janeiro y mataron a más de 380 personas, según los últimos partes oficiales, suministrado por Defensa Civil y la oficina de emergencia fluminense. Es la peor inundación en la historia del Estado.

Socorristas con maquinaria pesada, palas e incluso con las manos removían toneladas de barro y escombros en busca de sobrevivientes.

Teresópolis, Nova Friburgo y Petrópolis fueron los puntos más golpeados y con mayor cantidad de víctimas (ayer se habían abierto 15 frentes de emergencia en esas tres localidades, informó la cadena O Globo), dentro de daños que se extendieron por Río pero que también afectaron a otros Estados vecinos del sudoeste brasileño. Para empeorar la situación, el servicio meteorológico pronosticó que pueden seguir las lluvias los próximos días.

En el área de Río cayeron 260 mm de agua en un día cuando, para todo enero, se esperaban 180. El portal meteorológico Climatempo de Brasil informó que en sólo dos a tres horas cayeron 60 mm. Ya un temporal de 25 por hora es considerado algo grave.

En Teresópolis, 65 kilómetros al norte de la ciudad de Río, donde murió cerca de la mitad de las víctimas fatales de ayer, los torrentes estrellaron autos contra los árboles y las montañas se derrumbaron y sepultaron casas bajo toneladas de tierra. Los sobrevivientes, con el agua hasta la cintura, cargaban lo que podían de sus pertenencias y trataban de llegar a los sitios más elevados.

Subiéndose a los árboles, muchos se salvaron de ser arrastrados por la corriente . El agua seguía bajando de las montañas incluso después de que cesó la lluvia.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, prometió ayudar a los damnificados y mañana sobrevolará la región afectada. Su gobierno destinará 700 millones de reales (algo más de 400 millones de dólares) para atender la situación. Colchones, alimentos y dadores de sangre fueron los mayores pedidos de ayer entre las víctimas sobrevivientes. El alcalde de Teresópolis, Jorge Sedlacek, declaró el estado de emergencia: “Es la peor calamidad que haya golpeado a esta población’’, dijo.

En Petrópolis, también sobre Serra dos Orgaos, el alcalde confirmó varias decenas de muertos y más de 1.200 evacuados. La cifra de muertos aumentaba a medida que los bomberos llegaban a las zonas más inaccesibles.

Unas 1.000 personas quedaron sin techo.

Otras personas, más de 80, murieron en la vecina aldea montañosa de Nova Friburgo, entre ellos cuatro bomberos que participaban en una operación de rescate, según una declaración de las autoridades de defensa civil del Estado de Río. Fue destruido un hotel y el teleférico. Y un gimnasio era usado como una improvisada morgue.

Además la tragedia afectó en numerosas ciudades y poblaciones del Estado el servicio de agua, electricidad y telecomunicaciones .

Carlos Minc, secretario de Ambiente de Río, dijo que no sólo fue una catástrofe “natural” sino que la impericia de varios alcaldes contribuyó a agravar las cosas, generando una polémica política con diversos funcionarios. El secretario aludía al incentivo que se hizo por parte de varios prefectos (alcaldes o intendentes) para habitar zonas costeras inundables.

El gobernador, Sergio Cabral, pidió a la armada que preste a los bomberos sus helicópteros para las tareas de rescate. “Lloramos la pérdida de vidas en esta tragedia causada por la lluvia’’, dijo Cabral en una declaración. La tormenta concluyó ayer por la mañana, pero la tierra saturada de agua sigue inestable y amenaza a las poblaciones levantadas en las colinas.

Río no es el único Estado afectado por las inunudaciones.

Por ejemplo las lluvias intensas también causaron estragos en el Estado de Minas Gerais, donde 16 personas murieron el mes pasado y decenas de poblaciones se encontraban en estado de emergencia.

Y en San Pablo, las calles principales están inundadas desde el domingo y 21 personas fallecieron en derrumbes, aludes e inundaciones. En sólo doce días, el estado paulista recibió el agua que se esperaba para todo enero, de acuerdo con el diario local Folha . Las autoridades de Franco da Rocha, en ese estado, declararon la emergencia municipal: allí cayeron puentes y se clausuraron numerosas calles y avenidas.

El sureste brasileño ya sufrió similares tragedias en otros veranos, incluido el de la temporada 2009/2010.

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Los peores desastres naturales de 2010

Los terremotos de Haití y Chile, la ola de calor de Rusia o las tormentas en Centroamérica son sólo un ejemplo de la larga lista de desastres naturales que azotaron al mundo durante 2010.

Las inundaciones que castigan estos días Australia, y que ya se han cobrado la vida de 23 personas, son el último desastre natural de una larga lista durante 2010. A lo largo del año pasado se produjeron 950 desastres naturales, según la ONU, que causaron un total de 295.000 muertos y daños económicos por valor de casi 98.000 millones de euros. Estos son algunos de los más importantes.

Terremoto de Haití: Este terremoto, de 7.0 grados en la escala de Ritcher, ha sido el más fuerte registrado en la zona desde el acontecido en 1770. Los efectos causados sobre el país más pobre de América fueron devastadores. Hubo al menos 240.000 un millón de personas se quedaron sin hogar. En la actualidad, siguen sin él. Se considera una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia.

Terremoto en Chile: Se produjo el sábado 27 de febrero de 2010 y alcanzó una magnitud de 8.8 grados en la escala de Ritcher. Se produjeron un total de 521 fallecidos. Cerca de 500.000 viviendas fueron destruidas y se estiman un total de 2 millones de damnificados. Por si fuera poco, un tsunami impactó en las costas chilenas como producto del terremoto, destruyendo varias localidades ya devastadas por el seísmo. Este terremoto es considerado como el segundo más fuerte en la historia del país y uno de los cinco más fuertes registrados por la humanidad.

Volcán de Islandia: El volcán Eyjafjallajökull, en Islandia, entró en erupción el 14 de abril de 2010. Sus efectos afectaron a toda Europa, ya que arrojó ceniza volcánica varios kilómetros en la atmósfera y obligó a cerrar el espacio aéreo del norte de Europa.

Vertido del Golfo de México: Un accidente en una base petrolífera de BP, en el Golfo de México, provocó un incendio que hundió la plataforma. Se expulsaron toneladas de crudo. En la explosión murieron once personas y las consecuencias ecológicas fueron dramáticas.

Terremoto de China: El de Yushu, en China, fue un terremoto de 6.9 grados de magnitud el 14 de abril de 2010. En el terremoto fallecieron 2.700 personas y 10.000 resultaron heridas.

Tormenta Agatha en Centroamérica: La tormenta Ágatha sacudió Centroamérica dejando 192 muertos a su paso. Guatemala fue el país más afectado, por corrimientos de tierras e inundaciones.

Inundaciones en Pakistán: Una serie de lluvias torrenciales fueron la causa de grandes inundaciones en Pakistán durante el año 2010, concretamente entre el 27 de julio y el 7 de agosto, en las que perdieron la vida al menos 1.600 personas. Más de 14 millones de personas se vieron afectadas.

Ola de calor en Rusia: Una ola de calor azotó a Rusia entre los meses de julio y septiembre, alcanzando temperaturas de hasta 40 grados, algo sin precedentes desde hace mil años. La consecuencia directa fueron más de 500 incendios que asolaron 46.000 hectáreas de bosque. Las altas temperaturas obligaban a gente a bañarse en ríos y lagos, lo cual produjo que más de 1.500 personas murieran ahogadas ese caluroso verano.

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12 ene. 2011

Colombia se prepara para la reconstrucción

El desastre en Colombia fruto de las intensas lluvias provocadas por el fenómeno de La Niña es un recordatorio de la elevada vulnerabilidad del país frente a los fenómenos naturales. Todo parece indicar que el cambio climático acentuará la frecuencia, intensidad y cobertura geográfica de estos eventos climáticos extremos. Sin embargo, conviene recordar que no todos los problemas tienen un origen climático. Colombia es también un país altamente vulnerable a eventos de naturaleza geofísica como sismos y erupciones volcánicas, entre otros. Los recuerdos de desastres como el de Armero y el volcán Nevado del Ruiz, o el terremoto de Armenia, están grabados en la memoria de los colombianos.

¿Qué ha hecho Colombia desde el desastre de Armero en 1985 para reducir su vulnerabilidad frente a estos fenómenos naturales?

En primer lugar, podemos decir que aquel desastre impulsó una reforma normativa e institucional del sistema para la gestión del riesgo que ha sido un modelo para toda América Latina y el Caribe. La propuesta colombiana de creación de su sistema nacional para la prevención y atención de desastres ha sido un referente para procesos similares posteriores en países como Nicaragua, República Dominicana, Honduras, Ecuador, y más recientemente Perú, entre otros.

Estos países han contado con el apoyo y asesoría técnica de especialistas colombianos de renombre internacional. Varias ciudades colombianas, entre las que habría que destacar a Manizales y Bogotá, han impulsado programas para reducir la vulnerabilidad de sus habitantes y para prepararse ante la ocurrencia de desastres. Sin embargo, estos esfuerzos no han conseguido eliminar en todo el territorio nacional el riesgo construido durante décadas de desarrollo mal planificado, así como tampoco han conseguido revertir los procesos de generación de nuevas vulnerabilidades.

¿Qué debe hacer Colombia a medio y largo plazo para reducir su vulnerabilidad?

La gestión integral del riesgo de desastres tiene cuatro componentes de política pública. La primera es la identificación del riesgo (IR), que busca conocer las amenazas naturales y la vulnerabilidad a las que la población y los activos del país están expuestos. El segundo componente es la Reducción del Riesgo (RR) por medio de la prevención con medidas no estructurales como el ordenamiento territorial o la implantación de normas de construcción seguras. Un tercer componente del índice es el manejo de los desastres (MD) en áreas como la preparación para la respuesta y la planificación para un adecuado proceso de rehabilitación y reconstrucción post-desastre. Por último, la protección financiera (PF) mide la implementación de instrumentos como los fondos de reserva de emergencia, los fondos contingentes, seguros, reaseguros, etc.

En colaboración con la Universidad de Manizales, en 2005 el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desarrolló un conjunto de indicadores para medir el desempeño de un país en los cuatro componentes que constituyen la gestión integral del riesgo. Dichos indicadores se vienen aplicando en varios países de la región latinoamericana y caribeña con datos desde 1995. Su más reciente aplicación en 2008 muestra que aunque el desempeño de Colombia en gestión del riesgo ha mejorado en los últimos 20 años, sin embargo el nivel alcanzado en cada uno de los cuatro componentes de política pública no ha sido parejo.

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Tornado en Bluefields


Más de siete viviendas fueron afectadas en el barrio Punta Fria, dejando algunos hogares sin techo * Muchos se encontraban viendo la tele cuando fueron sorprendidos por fuertes vientos que arrancaron láminas de zinc como hojas de papel

Pobladores del barrio Punta Fria fueron sorprendidos anoche por un tornado acompañado de lluvias y vientos fuertes que provocaron daños parciales en algunas viviendas.

Al menos siete viviendas resultaron dañadas, tras el paso de un tornado ocurrido a las 8 de la noche. Según el joven Albín Omeir el tornado duró 4 minutos, “nos encontrábamos viendo tele cuando escuchamos la fuerte lluvia y luego se estremeció la casa y voló las laminas del zinc del corredor”, afirmó Omeir.

Por su parte la señora Luceta Cooper, quien habita detrás de la cancha de baloncesto del barrio, también fue afectada cuando el tornado le quito el techo de uno de los cuartos de la vivienda y los manda a dormir al piso de la sala “menos mal que mi hija no se encontraba en su cuarto, porque escuchamos un ruido fuerte que sacó como papel las laminas del zinc”, comentó asustada.

El repentino desastre no causo daños mayores pero dejó sin energía eléctrica al menos dos sectores del barrio y hasta la medianoche muchos pobladores permanecían en las calles tras unos aguaceros intermitentes que sorprendieron a la comunidad.

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Pánico y muerte por las inundaciones en Australia


Brisbane, la tercera ciudad del país, está amenazada por el agua

Las inundaciones de proporciones bíblicas que volvieron a sumergir bajo el agua vastas zonas de Australia desataron el pánico ayer entre los habitantes de la tercera ciudad de la isla, Brisbane, donde las autoridades pusieron en marcha un operativo de evacuación sin precedente.

Los torrentes de agua causaron la muerte de por lo menos diez personas; arrasaron autos, mobiliario urbano y peat ones, e inundaron la ciudad de Toowoomba, al oeste de Brisbane. Los servicios de emergencias rescataron a más de 40 personas de los techos de sus hogares, pero otras 78 continuaban desaparecidas, la mayoría en el valle del río Lockyer, que fue arrasado por una tromba de agua, que en algunos lugares alcanzó ocho metros de altura.

Las peores inundaciones en el estado de Queensland en 50 años han dejado 14 muertos en las últimas dos semanas, pero la policía advierte que el balance de víctimas fatales podría aumentar, ya que muchas personas se podrían haber ahogado tras quedar atrapadas en autos y hogares sumergidos.

En un dramático llamado, las autoridades australianas instaron ayer a miles de personas a abandonar los suburbios de Brisbane, capital de Queensland, mientras los que se rehusaron improvisaban defensas y contenciones con sacos de arena.

El pánico llevó a miles de habitantes a invadir supermercados y comercios para abastecerse de alimentos y agua, una medida preventiva para enfrentar los anegamientos y las lluvias, que continuarían en las próximas horas según los informes del pronóstico meteorológico.

Un vuelo en una avioneta sobre los alrededores de Brisbane reveló un paisaje anegado con casas desiertas en lagos de lodo, sitios de minas y fábricas rodeadas por el agua, además de caminos cortados por ríos.

En la tarde de ayer, las calles de Brisbane estaban desiertas y los expertos esperaban que unos 80 barrios queden tapados mañana por el agua. Calculos preliminares estiman que en las próximas horas unas 9000 casas estarán anegadas y que otras 30.000 propiedades sufrirán algún nivel de inundación.

A la espera de lo peor

Los centros de evacuación recibieron a decenas de familias en Brisbane y la vecina Ipswich, donde se espera que un tercio de la ciudad quede sumergido cuando el nivel de las aguas llegue a su punto máximo durante la noche.

Unas 1500 personas se albergaban en esos centros mientras las aguas sobrepasaban 16 diques de Queensland. Otras cuatro represas, incluido el gran dique Wivenhoe de Brisbane, liberaron grandes cantidades de agua, aumentando la crecida.

En el zoológico cercano de Sunshine Coast, fundado por el fallecido conductor televisivo de programas sobre vida silvestre Steve Irwin (conocido como "El cazador de cocodrilos"), centenares de cocodrilos fueron amarrados para evitar que fueran arrastrados por la inundación.

Además de los daños causados por el agua, los habitantes de la región temen que sus hogares sean amenazados por esos animales y por varias especies de serpientes, algunas de ellas las más mortales del planeta.

"La situación se ha deteriorado obviamente", dijo el alcalde de Brisbane, Campbell Newman. "Hoy [por ayer] es muy considerable, mañana [por hoy] será mala, y el jueves va a ser devastadora para los vecinos y negocios afectados", vaticinó el funcionario.

Los torrentes de agua habían cubierto hasta ayer un superficie mayor a Francia y Alemania juntas y causaron unos 5000 millones de dólares en daños, inundando 70 ciudades, algunas en dos ocasiones en las últimas semanas.

El gobierno australiano desembolsó cuatro millones de dólares para ayudar a los 200.000 damnificados y ha aprobado un fondo especial de casi 77 millones de dólares para las administraciones municipales.

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Informáticos que trabajan por la ecología


Cómo desarrollar productos informáticos ecológicos y promover el reciclaje y la reutilización de computadoras para ahorrar energía y contribuir al cuidado del medio ambiente es uno de los objetivos que se propusieron especialistas de la facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), de cara al Congreso Internacional de Cambio Climático que se realizará en la ciudad en agosto próximo.
Viviana Ambrosi, directora de Concientización en Medio Ambiente e integrante del Laboratorio de Investigación en Nuevas Tecnologías Informáticas (LINTI), y Claudia Banchoff, secretaria de Extensión de la unidad académica de 50 y 120, detallaron a Diagonales los lineamientos del trabajo que llevan a cabo junto con el decano Javier Díaz. Según las especialistas, cada vez es mayor el requerimiento para almacenar un creciente volumen de datos, gestionarlos y analizarlos con más rapidez y eficacia, todo lo cual requiere teconología más potente, cara y con mayor consumo energético.
Ese es el desafío que se propusieron encarar las especialistas para contribuir al ahorro de energía, optimizar recursos y software, e incluso ayudar a resolver problemas sociales, que van desde concientizar sobre los problemas ambientales aparejados, hasta disminuir la brecha digital y social por reaprovechamiento de equipamiento.
"Uno de los temas a los que se apunta hoy en día es al diseño de sistemas que puedan resolver problemas sociales relevantes. Uno de ellos son los problemas relacionados al cambio climático y medio ambiente, siendo el consumo de energía uno de los temas claves, debido a las emisiones de dióxido de carbono", explicó Ambrosi.
En el mismo sentido, especificó que "hay cuestiones a tener en cuenta, que están siendo investigadas a nivel mundial y que nosotros desde el LINTI comenzaremos a tratar, como que la energía consumida por un programa depende fuertemente del número de instrucciones ejecutadas, del número de accesos a memoria, de la cantidad de accesos a disco, de las secuencia de las instrucciones, o del almacenamiento de grandes volúmenes de datos. También requiere pensar en la eficiencia en el consumo de energía de los datacenters, en el uso de nuevos materiales, y en diseñar software para uso eficiente de energía.
No es lo único, "hay otras cuestiones que hacen a lo verde en cuanto al cuidado de los recursos y que tienden a la utilización de menos papel y menos tinta, y a la reutilización de componentes de hardware que también pueden ser abordados desde el software".

MÁS CONSUMO. El gasto de energía de los sistemas creció exponencialmente en los últimos años. Se duplicó de 2000 a 2006, y está previsto que siga creciendo a un ritmo del 12% anual. En ese sentido, Internet tiene un impacto sumamente importante por masividad.
En cuanto al software, en la facultad platense se está trabajando actualmente con una distribución libre que se llama LIHUEN, basada en GNU-Linux, con vistas al ahorro de energía y a pensar en un sistema operativo verde desde el punto de vista del código y de los aplicativos que acompañan a la distribución.
La científica Banchoff graficó el sentido de ese trabajo: "Podemos pensar un software que intente consumir menos recursos de CPU, RAM y disco, o hacer más eficiente el proceso de impresión con menos papel, menos tinta. O también -continuó- podemos hacer que un software funcione en modelos más viejos de equipos, para que la gente no esté obligada a renovar su hardware. Así, tranquilamente se puede tener una versión del software que pueda aprovechar recursos más modestos", concluyó.

SOLIDARIDAD. Otro eje que trabaja desde hace un tiempo la facultad de Informática, y de la que no se tiene registro en otras universidades públicas del país, es en la recopilación de chatarra electrónica, a través de donaciones que realizan los ciudadanos de sus equipos en desuso al Proyecto E-Basura. En la unidad académica se los reacondiciona para donarlos a entidades cuyo trabajo se realiza en zonas carenciadas y otras instituciones de la región. El objetivo es reducir la brecha digital y social.
"La reutilización de componentes contribuye al cuidado del medio ambiente, ya que no se vuelven a extraer recursos naturales ni se consume energía ni se utilizan elementos tóxicos para su fabricación, además de contribuir a una disposición final segura del material no utilizado", explicó Ambrosi.

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