26 sept. 2011

Hay 22.542 familias afectadas por el invierno en Santander


Las fuertes lluvias de este año ya destruyeron 435 casas. Ha sido la tragedia invernal más fuerte desde aquel fatídico 12 de febrero de 2005, cuando una avalancha del Río de Oro causó muerte y desolación en Bucaramanga y en el vecino municipio de Girón.
Al menos 22 mil 542 familias afectadas, 42 personas muertas, otras nueve heridas e incluso siete desaparecidas, hacen parte del saldo trágico que ha dejado, este año, el invierno en Santander.
La estadística revela que 1.925 viviendas han resultado afectadas por la acción de las lluvias, mientras que otras 435 están totalmente destruidas.
Así lo informa Elvia Hercilia Páez Gómez, directora general de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, al término de un diagnóstico hecho sobre los estragos que ha causado en nuestro Departamento el fenómeno climatológico conocido como: “La Niña”.
Los datos son ratificados a esta Redacción por el Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres y el Ministerio del Interior y de Justicia, a través de la Dirección de Gestión del Riesgo.
En todo el territorio nacional, tres millones 69 mil 300 colombianos están hoy damnificados por las lluvias, entre ellos 80 mil 120 santandereanos.
En Bucaramanga, los  barrios más azotados con las emergencias son: Morrorrico, Regaderos, José Antonio Galán, 5 de Enero, Don Bosco, Campohermoso y Nápoles, entre otros.
La Directora General de la Cdmb dice que: “la entidad ha atendido estas zonas afectadas con acciones para mitigar los riesgos de deslizamientos y de inundaciones. Tales  obras han contado con una inversión cercana a los $5.806 millones”.
Hemos adelantado obras de estabili-zación de taludes en las escarpas más neurálgicas de la meseta. Sin embargo, es
preciso redoblar esfuerzos para evitar más tragedias invernales:Elvia Hercilia Páez Gómez, directora general de la Cdmb.
Ojo con las inundaciones
Todos los asentamientos subnormales que se han levantado sobre los márgenes del Río de Oro, en los límites entre Bucaramanga y Girón, están en un riesgo inminente. De hecho, es preciso que las autoridades de esos dos municipios, así como los organismos de prevención y control de desastres, adelanten allí operativos de desalojo.
Y es que según los pronósticos del Instituto de Hidrología y Estudios Ambientales, Ideam, la cercanía de la nueva temporada de lluvias obliga a todas las entidades a “encender las alarmas”, para evitar que se repitan las tragedias que han sacudido a Santander durante los últimos meses.

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